Los conflictos en Sudán del Sur provocan una ola de refugiados hacia Uganda

El ACNUR expresa su gran preocupación por la volátil situación de seguridad en Sudán del Sur, donde cerca de 4.000 personas huyen diariamente hacia Uganda.

Regina Keji, de 54 años, huyó a Uganda este mes cuando la violencia irrumpió en Ecuatoria Oriental, Sudán del Sur.  © ACNUR/Will Swanson

GINEBRA, Suiza, 26 de julio de 2016 (ACNUR) – Hasta la fecha, los recientes combates en Sudán del Sur han obligado a 37.491 personas a huir a Uganda. Para poner esta situación en contexto: más refugiados han llegado a Uganda en las últimas tres semanas que durante los primeros seis meses de 2016, cuando 33.838 personas salieron buscando seguridad.

El 25 de julio un estimado de 2.442 refugiados de Sudán del Sur fueron recibidos en Uganda. Cerca de 1.213 cruzaron en el punto fronterizo Elugu en Amuru, 247 en Moyo, 57 en Lamwo y 370 en Oraba. Y otros 555 fueron recibidos en el asentamiento Kiryandongo. La mayoría de las llegadas, más de 90%, son mujeres y niños. Las personas vienen de la región de Ecuatoria Oriental de Sudán del Sur, así como Yuba y otras áreas del país.

El portavoz del ACNUR Adrian Edwards expresó en una nota de prensa en Ginebra que la intensidad de la violencia que irrumpió en Sudán del Sur entre facciones rivales leales a Salva Kiir y Riek Machar ha subsistido desde inicios de julio. Sin embargo, la situación de seguridad continúa volátil.

"Los recién llegados en Uganda reportan una continua violencia así como saqueos por parte de los militares, quemas de casas y asesinatos de civiles. Algunas de las mujeres y niños nos dijeron que fueron separados de sus esposos y padres por los grupos armados, que según reportes están realizando reclutamientos forzosos de hombres y evitan que ellos crucen las fronteras", dijo Edwards.

"Algunas de las mujeres y niños nos dijeron que fueron separados de sus esposos y padres por los grupos armados".

Pascalina Juwa, de 60 años, estaba entre los refugiados recién llegados que hablaron con el ACNUR en el norte de Uganda. Esta fue la tercera vez en su vida que ella huyó a Uganda. Ella no confía en la paz actual, y huyó de su hogar en Opari Payam, tan pronto como pudo.

"Ahora estamos peleando entre todos. ¿Por qué? En Pageri, había un joven menor de 18 años, él venía de la molienda. Venía en su motocicleta, y cuando iba de vuelta, le dispararon. Mira, esto es lo que los soldados están haciendo en la comunidad".

El ACNUR continúa extremadamente preocupado por la situación. Las llegadas diarias en promedio eran de 1.500 hace 10 días, pero han crecido a más de 4.000 en las semanas pasadas. Más oleadas de llegadas son una posibilidad real.

La afluencia está poniendo tensión en la capacidad de los puntos de recolecta, y los centros de tránsito y recepción, que son muy pequeños para el creciente número de llegadas. Durante el curso de la semana, las organizaciones humanitarias trabajaron para descongestionar los puntos de recolecta e instalar albergues temporales para aumentar las capacidades. El ACNUR ha desplegado personal adicional, así como camiones y buses para la asistencia.

En su punto más alto, más de 11.000 refugiados se hospedaban en Elegu, al norte de Uganda, en un albergue equipado para 1.000 personas. Durante el curso de la semana, el centro se descongestionó significativamente, y solo 300 personas durmieron ahí la noche del lunes. Muchos refugiados han sido movidos al centro de tránsito Nyumanzi, donde reciben comidas calientes, agua, albergues y otras asistencias para salvar vidas; otros han sido llevados a centros de recepción expandidos en Pagirinya.

El manejo y expansión de los centros de recepción, así como la apertura de una nueva área de asentamiento continúan como prioridades claves. Una nueva área de asentamiento ha sido identificada en el distrito de Yumbe, con la capacidad de albergar potencialmente a más de 100.000 personas. Los albergues comunales temporales también se construyen para acomodar a más recién llegados.

La respuesta humanitaria a la afluencia de refugiados de Sudán del Sur tiene un serio déficit debido a un grave desfinanciamiento.

La respuesta humanitaria a la afluencia de refugiados de Sudán del Sur tiene un serio déficit debido a un grave desfinanciamiento, Edward dijo, "La solicitud interagencial está financiada únicamente en un 17%, lo que restringe al ACNUR y a sus socios a que únicamente brinden actividades de emergencia y para salvar vidas, causando limitaciones en la amplitud de asistencia humanitaria que se puede ofrecer".

El conflicto de Sudán del Sur, que irrumpió en 2013 ha producido una de las peores situaciones de desplazamiento, con un inmenso sufrimiento. Cerca de 1,69 millones de personas están desplazadas dentro del país, mientras que hay 831.582 refugiados de Sudán del Sur fuera del país, principalmente en Etiopía, Sudán y Uganda.