Declaración del ACNUR en relación con la repatriación voluntaria a Myanmar

Vistas generales de la zona OO del campamento de Kutupalong para refugiados rohingya en Bangladesh. OO Zone es una de las 22 áreas de campamento recién construidas para refugiados rohingya, que se estableció desde la afluencia del 25 de agosto.   © ACNUR/Jordi Matas

Por medio de su Grupo Conjunto de Trabajo bilateral sobre repatriación, el Gobierno de Myanmar comunicó al Gobierno de Bangladesh una lista con los nombres de 3450 refugiados rohingya que habían sido autorizados para regresar al Estado de Rakhine, en Myanmar. ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ve el compromiso de Myanmar como un paso positivo en la afirmación del derecho a retorno de los refugiados rohingya.

ACNUR ha estado apoyando al Gobierno de Bangladesh para encuestar a estas personas refugiadas para saber si desean regresar a Myanmar y comprobar la voluntariedad de cada decisión individual.

En los últimos días, en conjunto con oficiales bangladesíes, ACNUR ha visitado a familias refugiadas en sus albergues para establecer si desean retornar a Myanmar. Por ahora, ninguna de las personas entrevistadas ha indicado su deseo de repatriarse en este momento.  ACNUR continuará asistiendo al Gobierno de Bangladesh en este proceso con el fin de asegurar que quienes han sido autorizados para retornar sean entrevistados. ACNUR agradece el constante compromiso del Gobierno de Bangladesh al asegurar que las decisiones de las personas refugiadas sean respetadas.

ACNUR ha acordado con los gobiernos de Bangladesh y Myanmar que toda repatriación debe ser voluntaria, segura y digna. El respecto de estos principios también tendrá un efecto práctico en que los retornos sean sostenibles. Esto se ha confirmado en las discusiones que las autoridades de Bangladesh y ACNUR han tenido con los refugiados rohingya esta semana. Muchos declararon que esperan regresar a Myanmar tan pronto las condiciones lo permitan y existan garantías sobre su ciudadanía, libertad de movimiento y seguridad en Myanmar.

Crear confianza es esencial. A fines de julio, altos funcionarios de Myanmar se reunieron con refugiados rohingya en los campamentos de Bangladesh. Este fue un primer paso importante, y el diálogo debería continuar. Junto con el PNUD, ACNUR está apoyando los esfuerzos del Gobierno de Myanmar a través de la implementación de proyectos de impacto rápido para mejorar las condiciones de todas las comunidades en el estado de Rakhine y promover la cohesión social entre ellas, para que sea posible el retorno voluntario y la reintegración de los refugiados. Sin embargo, es esencial que ACNUR y PNUD tengan un acceso más predecible y efectivo a los lugares de origen y las posibles áreas de retorno de los refugiados en el Estado de Rakhine.

La repatriación voluntaria de refugiados requerirá el compromiso continuo de todos los interesados para generar la confianza de los refugiados, y es un proceso, no un evento único. ACNUR sigue comprometido con su papel de apoyo a ambos gobiernos en este proceso.

 

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