ACNUR abre salones de clase, centro de cómputo para jóvenes en Belice

Inuaguración del centro de los salones de clase el Centro Nacional de Desarrollo Juvenil 4H, en Belmopán, Belice.

Inuaguración del centro de los salones de clase el Centro Nacional de Desarrollo Juvenil 4H, en Belmopán, Belice.  © ACNUR

BELMOPÁN, Belice - ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, inauguró dos nuevos salones de clase en un centro juvenil y un centro de cómputo en Belmopán como parte de las iniciativas para ampliar las oportunidades educativas a las comunidades locales y a las personas refugiadas.

 “Esperamos que estos esfuerzos contribuyan a ampliar el acceso a la educación de calidad para las comunidades locales y personas refugiadas”, dijo Andreas Wissner, Jefe de la Oficina de ACNUR en Belice, al inaugurar los salones de clase el Centro Nacional de Desarrollo Juvenil 4H y el centro de cómputo en la Villa de Ontario, que también recibieron el apoyo de la ONG beliceña Help for Progress.

“Las habilidades que aprenden los jóvenes refugiados aquí son fundamentales para asegurar su integración local y que puedan contribuir positivamente al país”, dijo Wissner.

Según el Departamento de Refugiados de Belice, se registraron 2,087 solicitantes de asilo entre los años 2016 y 2019. La mayoría de las personas refugiadas y solicitantes de asilo provienen del norte de Centroamérica, huyendo de la de la violencia y persecución.

ACNUR trabaja de la mano del Gobierno de Belice y organizaciones socias para ofrecer protección y asistencia a solicitantes de asilo, refugiados y las comunidades que los acogen. Estos esfuerzos hacen parte del mecanismo regional de respuesta integral al desplazamiento forzado, MIRPS. El MIRPS está integrado por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá.

A nivel regional, ACNUR trabaja con socios y los gobiernos de todos los países para facilitar soluciones duraderas a la población forzada a huir del norte de Centroamérica, en donde la violencia y persecución ha desplazado a más de 720,000 personas en sus países o a través de fronteras.

Con este centro de cómputo y salones de clase, ACNUR continúa sus esfuerzos para la expansión de oportunidades a jóvenes refugiados y a las comunidades de acogida.

Otros proyectos apoyados por ACNUR en Belice incluyen la restauración de un puente de madera en Harmonyville, la construcción de dos salones de clase en la escuela St. Joseph ubicada en la Villa Cotton Tree, dos salones de clase en la escuela Our Lady of Fatima, en la Villa Roaring Creek, y un parque comunitario en Valley of Peace.