Mensaje de Filippo Grandi, Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados a propósito del Día Internacional de la Mujer

Este Día Internacional de la Mujer llega durante un poderoso movimiento global por los derechos de las mujeres, la equidad y la justicia.

El tema, “Ahora es el Momento” viene en el contexto adecuado. Hace eco del firme compromiso de ACNUR de defender los derechos de las mujeres y las niñas, al tiempo que asegura que la protección y provisión de soluciones para las poblaciones desplazadas y apátridas tome plenamente en cuenta la edad, el género y la diversidad.

Nuestro objetivo toma como base la extensa experiencia, capacidades y aspiraciones de las mujeres y las niñas, al tiempo que las ayuda a alcanzar su máximo potencial a través de la mejora de su acceso a educación, trabajo digno, salud y servicios legales.

Nosotros en ACNUR trabajamos de manera concreta para avanzar en estos objetivos. En Líbano, el 50% de nuestros voluntarios son mujeres. En la República Centroafricana, tres centros están ayudando a mujeres desplazadas a mejorar sus aptitudes de lectura y escritura, a responder a la violencia sexual y de género, así como generar medios de vida para sí mismas y sus familias. En Malasia, a través de una sostenida inversión en formación para mujeres en liderazgo, comunicación e igualdad de género, el número de mujeres refugiadas que participan en la toma de decisiones comunitarias ha aumentado en un 43%. 

En estos lugares, así como en el resto de operaciones alrededor del mundo, ACNUR está tomando acción.

Creemos tener una profunda responsabilidad de asegurar que distintas voces de mujeres y niñas sean escuchadas y se vean reflejadas a cada paso y en cada aspecto de nuestro trabajo.

Tenemos un compromiso arraigado con nuestro acercamiento a la Edad, el Género y la Diversidad. Este se ha profundizado y actualizado en una nueva política de la Organización, de manera que refleja las lecciones que hemos aprendido y asegura nuestra plena responsabilidad frente a las mujeres, niñas y todos aquellos a quienes servimos. Invertiremos en un mejor monitoreo, de manera que podemos marcar nuestro progreso en alcanzar la igualdad de género en nuestras operaciones  y alcanzar un planeta 50/50 para 2030.

El Día Internacional de la Mujer también es el momento adecuado para redoblar nuestro compromiso para erradicar la explotación sexual, el abuso y el acoso. Esto es, de hecho, inexcusable. Nosotros y nosotras en ACNUR hemos estado al frente de esta lucha y lo seguiremos estando. En nuestra organización no hay espacio para quienes no respeten estos valores. Yo insto a las víctimas a denunciar y levantarse por sus derechos así como a todos quienes hayan sido testigos de conductas inapropiadas en el contexto de las operaciones de ACNUR. Continuaremos apoyando a las víctimas y luchando por mejorar la manera en la que prevenimos, denunciamos y tratamos los casos de conducta sexual inapropiada.

Las sociedades que se benefician de igual manera de todo el potencial de las mujeres y hombres, y donde los derechos de las mujeres y las niñas desplazadas son reconocidos, no son una lejana aspiración.

Depende de todos nosotros y nosotras de convertirla en una realidad; ahora es el momento.