A medida que el desplazamiento continúa en la región, los países de las Américas muestran solidaridad y aportan soluciones
A medida que el desplazamiento continúa en la región, los países de las Américas muestran solidaridad y aportan soluciones
Una madre junto a sus hijas en el norte de Perú tras recibir asistencia humanitaria por ACNUR.
GINEBRA / CIUDAD DE PANAMÁ – Barham Salih, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, presentó hoy el Informe anual Tendencias Globales de ACNUR, que revela que el desplazamiento forzado en el mundo se redujo por primera vez en una década, aunque sigue alcanzando niveles inaceptablemente altos. Al mismo tiempo, los países de América Latina y el Caribe están demostrando que, gracias a políticas inclusivas y a la solidaridad, pueden transformar el desplazamiento en oportunidades.
En 2025, 5,4 millones de personas escaparon de la violencia y la persecución huyendo a otros países. Sin embargo, el informe también constata una aceleración de los retornos: 14,7 millones de personas desplazadas regresaron a sus lugares o países de origen (4,4 millones de refugiados y 10,3 millones de desplazados internos). Los retornos de refugiados fueron los segundos más numerosos en 60 años, con movimientos significativos hacia Afganistán, Sudán y Siria, aunque muchos de ellos se produjeron bajo presión y en condiciones precarias.
En conjunto, el número de refugiados en el mundo se redujo un 3% hasta alcanzar los 41,6 millones de personas, y cerca de 46.000 personas apátridas obtuvieron la ciudadanía en 24 países. Aun así, el desplazamiento sigue estando profundamente arraigado. Siete de cada diez personas refugiadas siguen viviendo en un exilio prolongado, a menudo por debajo del umbral de la pobreza.
“Para demasiadas personas refugiadas, el desplazamiento comienza como una tabla de salvación, pero acaba prolongándose toda una vida”, afirmó Barham Salih. “La ayuda humanitaria salva vidas, pero no puede ser el destino final ni permite a los refugiados tomar las riendas de su futuro. Necesitamos un cambio de paradigma que abra nuevas oportunidades y devuelva la esperanza a quienes huyen de la guerra y la persecución”.
Las Américas: una región de desplazamiento que lidera en soluciones
El desplazamiento forzado en las Américas siguió aumentando hasta alcanzar los 22,8 millones de personas (ante una cifra global de 117,8 millones), impulsado principalmente por las situaciones de Haití, Nicaragua, Norte de Centroamérica, Colombia y Venezuela. Las Américas se sitúan ahora como la principal región del mundo en las cifras de desplazamiento forzado. Le siguen África Oriental y Meridional, y Oriente Medio y el Norte de África.
Las personas venezolanas siguen siendo una de las mayores poblaciones desplazadas a nivel mundial, en su mayoría (el 97 %) acogidas en América Latina y el Caribe. Sin embargo, los retornos a Venezuela han aumentado en los últimos años. Una encuesta reciente de ACNUR en seis países de acogida reveló que alrededor del 9% de las personas venezolanas desplazadas planea regresar en el plazo de un año, lo que pone de relieve la necesidad de apoyar tanto la inclusión en los países de acogida como las condiciones para un retorno seguro y sostenible.
Al mismo tiempo, la región de las Américas destaca por su liderazgo en la solidaridad y los avances en soluciones, lo que demuestra que la inclusión y la responsabilidad compartida dan resultados reales.
Colombia es el principal país de acogida a nivel mundial, con 2,8 millones de refugiados y otras personas que necesitan protección internacional, en su mayoría procedentes de Venezuela. Los esfuerzos de regularización a gran escala del país han permitido que millones de personas tengan acceso al empleo y a servicios, realizando importantes contribuciones a la economía y a las comunidades donde viven.
Cada vez más por toda la región, los países están pasando de las respuestas de emergencia a las políticas de inclusión y autosuficiencia. Países como Brasil, México, Costa Rica y otros han implementado soluciones innovadoras que incluyen el acceso a documentación, la integración en el mercado laboral y las alianzas con el sector privado.
“En las Américas, la solidaridad y la responsabilidad compartida no son conceptos abstractos: aportan resultados reales para las personas y la sociedad”, afirmó Juan Carlos Murillo, Oficial a Cargo para las Américas de ACNUR. “Desde Brasil hasta México, desde Perú hasta Ecuador, desde Canadá hasta Colombia y más allá, los países de la región están demostrando que, cuando se incluye a las personas refugiadas, éstas contribuyen, las economías crecen y las comunidades se fortalecen. Estas son soluciones reales”.
Un impulso global para poner fin al desplazamiento prolongado
Al constatar que la mayoría de las personas refugiadas se encuentra en situaciones de desplazamiento prolongado y vive en países de ingresos bajos y medios, el Alto Comisionado Salih instó a un cambio de paradigma significativo a través de una iniciativa que tiene como objetivo reducir a la mitad durante la próxima década el número de refugiados que dependen de la ayuda humanitaria.
“El asilo y la protección salvan vidas y no están en cuestión, pero no podemos aceptar un futuro en el que millones de refugiados sigan atrapados durante años o décadas sin perspectivas reales de reconstruir sus vidas”, señaló Salih. “Contamos ahora con un objetivo ambicioso, alcanzable y cuantificable para impulsar la autosuficiencia y mejorar la vida de millones de personas. ACNUR movilizará a todos los sectores de la sociedad para responder a este desafío y abrir vías que permitan a millones de personas refugiadas salir de la realidad del desplazamiento prolongado”.
La iniciativa se centra en ampliar los retornos voluntarios, que siguen siendo la solución principal; aumentar el acceso a la educación, la atención sanitaria, los servicios financieros y los mercados laborales; y ampliar el reasentamiento, la reunificación familiar y las vías complementarias.
También aboga por alianzas más sólidas con los gobiernos, los actores del desarrollo, el sector privado y la sociedad civil, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, que acogen a la mayoría de las personas refugiadas.
Notas para los editores
- Más del 70% de los refugiados y otras personas que necesitan protección internacional proceden de Afganistán, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania y Venezuela.
- Los principales países de acogida en 2025 fueron Colombia (2,8 millones), Alemania (2,7 millones), Türkiye (2,4 millones), Uganda (1,9 millones), Irán (1,7 millones), Chad (1,5 millones) y Pakistán (1,3 millones).
- Los desplazamientos internos debidos a conflictos y violencia ascendían a 68,7 millones de personas a finales de 2025, lo que supone un descenso del 7 % con respecto a 2024. Sudán siguió siendo la mayor crisis de desplazamiento interno. Haití sufrió un fuerte deterioro, con 1,4 millones de personas desplazadas a finales de año y casi 85.000 personas que habían huido al extranjero.
- En 2025, 987.700 personas procedentes de países de las Américas solicitaron protección internacional en todo el mundo. Esto representa una quinta parte del total mundial.
- Se estima que a finales de 2025 había 4,5 millones de personas apátridas en todo el mundo.
Para más información, de favor contactar con:
- José Romero Vásquez, [email protected], +507 6924 4985
- ACNUR Americas Noticias, [email protected]