ACNUR y la Embajada de Francia convocan al sector privado para impulsar la inclusión de personas refugiadas
ACNUR y la Embajada de Francia convocan al sector privado para impulsar la inclusión de personas refugiadas
Héctor Lira, gerente de Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas de MABE, en la Embajada de Francia en Argentina.
BUENOS AIRES – Representantes de empresas y organismos internacionales participaron en un desayuno de trabajo organizado por la Embajada de Francia en Argentina y ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, para promover nuevas alianzas que favorezcan la inclusión laboral y socioeconómica de personas refugiadas y desplazadas por la fuerza en Argentina. El encuentro se realizó el 1º de julio, en el marco de la iniciativa Talento sin Fronteras, una plataforma orientada a fortalecer los vínculos entre el sector privado y las personas refugiadas mediante oportunidades concretas de empleo, capacitación y desarrollo profesional.
En la apertura de la actividad, el Embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, destacó que el desplazamiento forzado constituye uno de los principales desafíos humanitarios de nuestro tiempo y subrayó la importancia de la participación empresarial para promover soluciones sostenibles. "El sector privado tiene un papel decisivo", afirmó, señalando que las empresas contribuyen a fortalecer la autonomía de las personas refugiadas mediante la generación de empleo, formación e innovación.
Por su parte, la Representante Regional de ACNUR para el Sur de América Latina, Isabel Márquez, destacó que detrás de cada cifra de desplazamiento existe una persona con capacidades, experiencia y potencial para contribuir a las sociedades que la reciben. En un contexto mundial en el que más de 120 millones de personas se han visto forzadas a huir de sus hogares, Márquez subrayó que la inclusión laboral es una de las herramientas más efectivas para apoyar la reconstrucción de proyectos de vida y fortalecer la cohesión social.
"Las personas refugiadas y migrantes no solo necesitan protección; necesitan acceso al empleo, capacitación y la posibilidad de aportar todo su valor cultural y productivo a las comunidades de acogida", señaló la Representante Regional de ACNUR. También destacó que la contratación de personas refugiadas representa una oportunidad estratégica para las empresas, al contribuir a la diversidad, la innovación y la competitividad.
Durante el encuentro, las empresas participantes escucharon de primera mano la experiencia de MABE, a través de Héctor Lira, gerente de Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas de esta compañía global, líder del mercado de electrodomésticos con presencia en más de 70 países. Con un protagonismo decisivo en el Programa de Integración Local (PIL) de ACNUR en México, MABE fue un aliado estratégico en la colaboración del sector privado como un socio estratégico para la integración de las personas refugiadas. Desde 2016, más de 53.000 personas refugiadas han accedido a este programa.
Con la presencia de Lira, las empresas intercambiaron experiencias y reflexionaron sobre oportunidades de cooperación en áreas como empleabilidad, formación profesional, inclusión financiera, emprendimiento y fortalecimiento de políticas corporativas inclusivas. La jornada también permitió identificar mecanismos para ampliar el impacto de iniciativas que ya están generando resultados positivos en la inclusión socioeconómica de personas refugiadas y desplazadas por la fuerza.
Argentina acoge actualmente a más de 180.000 personas refugiadas, solicitantes de asilo y otras personas desplazadas por la fuerza. Muchas de ellas cuentan con formación, experiencia laboral y una fuerte voluntad de integrarse al mercado laboral y contribuir al desarrollo económico y social del país. Sin embargo, siguen enfrentando barreras vinculadas al acceso al empleo formal, el reconocimiento de títulos o la falta de redes profesionales.
A través de Talento sin Fronteras, ACNUR trabaja junto a empresas y otros socios para reducir esas barreras y promover modelos sostenibles de inclusión laboral. El programa facilita la vinculación entre empresas y personas refugiadas, brinda acompañamiento técnico y promueve buenas prácticas que generan valor tanto para las organizaciones como para las comunidades.