Yemen: la escalada del conflicto provoca nuevos desplazamientos y la llegada de refugiados a Yibuti
Yemen: la escalada del conflicto provoca nuevos desplazamientos y la llegada de refugiados a Yibuti
Un miembro del personal de ACNUR visita un asentamietno en Obock, Yibuti, que acoge a familias refugiadas yemeníes llegadas en barco tras huir de las crecientes hostilidades en la costa occidental de Yemen.
GINEBRA – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, advierte de que la rápida escalada de los enfrentamientos en la costa occidental de Yemen ha desplazado a más de 100.000 personas dentro del país y ha obligado a miles más a cruzar el estrecho de Bab el-Mandeb en busca de seguridad en Yibuti.
Los combates han expulsado de sus hogares a familias en las gobernaciones de Al Hodeidah, Taiz, Lahj, Adén, Abyan, Marib, Al Dhaleh y Shabwah, lo que genera preocupación sobre nuevos desplazamientos dentro de Yemen y flujos adicionales de refugiados si continúa la escalada de la violencia. Muchas familias han huido con apenas unas horas de margen y con escasas pertenencias. Entre las necesidades más urgentes figuran alojamiento, alimentos, agua potable, atención sanitaria y servicios de protección, en un momento en que las comunidades de acogida y los asentamientos para desplazados se encuentran desbordados.
El acceso humanitario sigue siendo uno de los principales desafíos. La inseguridad, los daños en las carreteras, los cortes en las telecomunicaciones y las restricciones de movimiento están lastrando las operaciones, especialmente en la costa occidental y en las rutas entre Taiz, At Turbah y Adén. Además, los daños sufridos por el puerto de Al Makha han complicado aún más la logística y el traslado de asistencia.
ACNUR lidera la respuesta interagencial en materia de protección, alojamiento y coordinación de emplazamientos, en estrecha colaboración con sus socios humanitarios, que continúan prestando asistencia a pesar del adverso contexto de seguridad.
La organización también ha activado su capacidad de respuesta de emergencia en el interior de Yemen, priorizando medidas de carácter urgente en materia de protección, alojamiento, artículos de primera necesidad y ayudas económicas. Entre las acciones inmediatas destaca la asistencia monetaria multipropósito para 1.000 hogares, ayudas económicas para alojamiento de emergencia destinadas a 500 familias y kits de reparación de viviendas para otras 1.000. Si la financiación y las condiciones de acceso lo permiten, ACNUR prevé ampliar la respuesta con el envío de 3.000 paquetes adicionales de artículos de primera necesidad y un mayor apoyo económico.
Asimismo, ACNUR muestra su profunda preocupación por la seguridad y el bienestar de los más de 65.000 refugiados y solicitantes de asilo registrados en Yemen, en su mayoría procedentes de Somalia y Etiopía, que vuelven a quedar expuestos a graves peligros debido al conflicto.
Al mismo tiempo, la escalada está impulsando movimientos transfronterizos. En los últimos cuatro días, más de 2.400 personas han cruzado por mar desde Yemen hasta Yibuti, llegando principalmente a través de Obock, Khor Angar, Moulhoule y Godoria. Más del 60 % son mujeres, niños y personas mayores, y existen indicios de que otras muchas personas podrían estar preparando su salida del país. ACNUR también sigue de cerca la posibilidad de movimientos paralelos o secundarios hacia Somalia, donde ya se están elaborando planes de contingencia ante una posible llegada de más personas.
“Las personas llegan tras una travesía marítima muy difícil, muchas exhaustas, angustiadas y cargando con las pocas pertenencias que han podido llevarse”, declaró Sandrine Desamours, Representante de ACNUR en Yibuti. “La respuesta humanitaria ya está bajo presión. Necesitamos apoyo urgente antes de que lleguen más familias y las necesidades superen nuestra capacidad de asistencia”.
Se trata principalmente de un movimiento de refugiados que huyen del conflicto y la inseguridad. Las personas que llegan desde Yemen buscan protección internacional y deben ser acogidas y asistidas. ACNUR agradece a Yibuti, un país con una larga trayectoria de acogida a refugiados, que mantenga sus fronteras abiertas y continúe recibiendo a quienes se ven obligados a huir.
ACNUR apoya al Gobierno de Yibuti y a la autoridad nacional para los refugiados en las tareas de recepción, registro y protección. Los equipos de la Agencia de la ONU para los Refugiados ya están desplegados en Obock, mientras que las personas recién llegadas están siendo trasladadas desde los puntos de llegada en la costa hasta el asentamiento de refugiados de Markazi para su correspondiente registro y posterior asistencia. En coordinación con las autoridades y organizaciones socias, ACNUR proporciona transporte, alojamiento temporal, artículos de primera necesidad, alimentos, agua, atención sanitaria y servicios de protección.
“Las familias de Yibuti y la comunidad de refugiados yemeníes están abriendo sus puertas y compartiendo lo poco que tienen, pero la respuesta humanitaria -que ya se enfrentaba a una grave crisis de financiación- está llegando rápidamente a su límite”, señaló Desamours. “Markazi solo dispone de capacidad para unas 5.000 personas refugiadas más, mientras nos preparamos para la llegada de más de 10.000 personas. Un gran número son niños y adolescentes, y ACNUR trabaja con el Gobierno para integrarlos en unas escuelas que ya están saturadas. Necesitamos ayuda antes de que se agoten el espacio, el agua, los alojamientos y los servicios esenciales”.
La escalada del conflicto también genera preocupación por su impacto en la logística humanitaria mundial, que ya se encuentra afectada por las continuas interrupciones en torno al estrecho de Ormuz. El estrecho de Bab el-Mandeb es un corredor marítimo crítico que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. La persistencia de la inseguridad podría afectar al transporte marítimo comercial y humanitario con destino a Yemen, Sudán y otras emergencias activas en la región y fuera de ella, lo que podría incrementar los costes de transporte y retrasar la entrega de suministros de ayuda esenciales.
ACNUR ya ha puesto en marcha medidas de mitigación, con suministros de emergencia en camino hacia Sudán y la posibilidad de recurrir a envíos terrestres desde sus almacenes globales en Dubái y Nairobi. No obstante, un deterioro adicional de la situación podría obligar a desviar las rutas a través del cabo de Buena Esperanza, lo que añadiría entre 25 y 30 días a los plazos de entrega.
ACNUR necesita aproximadamente 14 millones de dólares para cubrir las necesidades inmediatas de las familias desplazadas dentro de Yemen. Asimismo, se requerirá apoyo internacional adicional a Yibuti para garantizar que las personas refugiadas procedentes de Yemen sigan teniendo acceso a servicios de acogida, protección y asistencia básica.
Para más información, por favor, contactar:
- En Amán, Rula Amin, [email protected], +962 790 045 84
- En Nairobi (regional), Dana Hughes, [email protected], +254 717 540 160
- En Ginebra, Eujin Byun, [email protected], +41 79 747 8719