Ayudando a un joven refugiado no vidente a enfocarse en sus sueños en Turquía

A UNHCR-funded braille writer is helping visually-impaired Syrian refugees like Ashraf in Turkey to express themselves, and follow their dreams. [for translation]

Funcionarios del ACNUR acompañan Ashraf, de 15 años, mientras utiliza la máquina de escribir en braille en el campamento de refugiados de Midyat en Turquía.  © ACNUR

CAMPAMENTO DE REFUGIADOS DE MIDYAT, Turquía, 04 de agosto de 2014 (ACNUR) – Ashraf dice que todos los que han sido arrancados de sus hogares y forzados a convertirse en refugiados consideran que la vida es una lucha: "Cuando llegas a un nuevo país, es como si todo el mundo fuera ciego".

No cualquiera es tan alegre y tenaz como este muchacho de 15 años de edad, obligado a huir desde Alepo, en el norte de Siria, a Turquía con otros seis miembros de su familia hace casi un año. En su caso, la ceguera no es sólo una metáfora: Ashraf y su hermano tienen discapacidad visual.

Eso hizo que su viaje a Midyat, y la posterior adaptación a la vida en el exilio, fuera aún más difícil para ellos que para otros refugiados.

Desde su llegada, Ashraf ha estado asistiendo a la escuela en el campamento de refugiados de Midyat y, recientemente, terminó séptimo grado. Tuvo un muy buen desempeño a pesar de que no hubiera para él materiales o equipos para escribir en braille.

"Acabo de escuchar en clase y aprendí oyendo y memorizando", dijo. En los exámenes, un maestro o un estudiante de mayor edad lee las preguntas y él responde verbalmente. Sin embargo, está claro que esta transición a una escuela del campamento no siempre ha sido fácil.

"Asistía a una escuela para no videntes en Alepo donde aprendimos a leer braille. Ahí no me sentía diferente a los demás", confesó. "Incluso jugábamos al fútbol con una pelota especial que tenía campanas así que sabíamos dónde estaba, pero aquí no tengo a nadie con quien jugar".

La agencia de la ONU para los refugiados, trabajando en estrecha colaboración con el Gobierno turco, ha estado brindando asistencia a los refugiados sirios y proporcionando apoyo material y técnico para ayudar a las autoridades a responder a la crisis y manejar el aumento de los arribos. El ACNUR respalda el programa de registro del Gobierno para asegurar que las personas con necesidades especiales sean identificadas rápidamente y remitidas a los mecanismos apropiados.

El campamento de Midyat no es particularmente grande para los estándares turcos, ya que alberga a unos 2.800 refugiados, como Ashraf y su familia. En Turquía hay un total de 22 campamentos que albergan a unos 220.000 refugiados sirios. De los más de un millón de refugiados sirios que se estima que están en el país, sólo el 20 por ciento se encuentran registrados en los campamentos. El resto vive en las ciudades.

La mitad de los refugiados son niños, algunos de ellos con necesidades especiales. El Ministerio de Educación ha establecido escuelas en todos los campamentos de refugiados que gestiona el Gobierno en el sudeste de Turquía, lo que permite a unos 61.000 niños refugiados sirios asistir a las escuelas, cuyo personal está compuesto por profesores voluntarios sirios. El ACNUR respalda estos esfuerzos proporcionando materiales educativos de apoyo, a pedido.

En el marco de estos esfuerzos para amparar la educación de los niños sirios refugiados, la agencia ha adquirido recientemente una máquina de escribir para producir documentos en braille destinada a ser utilizada por niños y adultos con discapacidad visual.

"A pesar de que aprendí a leer en braille en Siria, no he tenido mucha oportunidad de usar una máquina de escribir en braille", dijo Ashraf con timidez. Claramente, el acceso a este dispositivo le ha permitido expandir sus habilidades; él mostró con entusiasmo al personal del ACNUR cómo ahora puede escribir frases tanto en árabe como en turco.

Si bien la máquina de escribir en braille es una herramienta de suma importancia para un muchacho con discapacidad visual como Ashraf, las necesidades educativas de los refugiados son enormes, mientras que los recursos son limitados. En el campamento, el único material disponible para leer en braille es el Corán que Ashraf trajo de Siria.

Eso no ha sido un obstáculo para su visión del futuro. "Algún día quiero ser psicólogo", contó. "Soy un buen oyente y, a menudo, ayudo a la gente a encontrar soluciones a sus problemas".

Turquía acoge a la segunda mayor población de refugiados sirios en la región – después de Líbano – sin embargo, sólo ha recibido el 17 por ciento de la financiación que necesita. El ACNUR y sus socios están solicitando a los donantes financiar un programa de asistencia de un total de 3.74 mil millones de dólares para el Líbano, Jordania, Turquía, Irak y Egipto con el propósito de salvar vidas, prevenir daños, proteger a los grupos vulnerables y fortalecer la capacidad y la resiliencia de los refugiados y de las comunidades anfitrionas a medida que la crisis se profundiza.

Por Jennifer Robert y Selin Unal en el campamento de refugiados de Midyat, Turquía.

Gracias a la Voluntaria en Línea Adriana Laura Alemandi por el apoyo ofrecido con la traducción del inglés de este texto.