El Alto Comisionado Filippo Grandi concluye visita oficial a Costa Rica y reconoce el liderazgo del país frente al desplazamiento forzado desde Nicaragua
El Alto Comisionado Filippo Grandi concluye visita oficial a Costa Rica y reconoce el liderazgo del país frente al desplazamiento forzado desde Nicaragua
El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, Filippo Grandi, encuentra un grupo de mujeres refugiadas en San José, Costa Rica, en el marco de las actividades realizadas en el país centroamericano con ocasión de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género.
SAN JOSÉ – El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados realizó una visita oficial a Costa Rica para reiterar el compromiso del ACNUR con la protección e integración de las personas desplazadas forzosamente en la región. La visita se desarrolló en un contexto marcado por el continuo desplazamiento desde Nicaragua y cambios en políticas migratorias en la región.
Costa Rica continúa siendo el principal país de asilo de los nicaragüenses. Al 31 de octubre de 2025, el país acoge 207.456 personas bajo protección internacional, la mayoría de ellas (85%) son originarias de Nicaragua. Este flujo sostenido de personas que huyen de la compleja situación de derechos humanos de Nicaragua mantiene al país como el principal destino de refugio en Centroamérica. A pesar de ello, la situación en Nicaragua y la respuesta de Costa Rica continúan siendo insuficientemente visibles ante la comunidad internacional, lo que exige mayores esfuerzos globales de solidaridad y cooperación.
Durante la visita al país, el Alto Comisionado sostuvo encuentros con autoridades nacionales, representantes de organismos internacionales, agencias del sistema de Naciones Unidas, personas refugiadas y realizó una visita a la Universidad para la Paz.
En las reuniones con personas refugiadas, Grandi escuchó numerosos testimonios de nicaragüenses que describieron un patrón complejo de violaciones de derechos humanos que afecta a comunidades enteras. Relataron la expulsión forzada de pueblos indígenas y grupos campesinos, la quema de viviendas, la confiscación de tierras cerca de la frontera con Costa Rica y la presencia de actividades mineras y forestales que han provocado una grave degradación ambiental en sus territorios. También compartieron experiencias de hostigamiento, vigilancia, persecución religiosa y represalias contra líderes comunitarios, defensores de derechos humanos y periodistas, incluso fuera de Nicaragua.
Grandi subrayó que este conjunto de afectaciones explica por qué tantas personas nicaragüenses continúan huyendo en busca de protección, principalmente a Costa Rica.
“En cada encuentro he escuchado relatos profundamente conmovedores sobre la grave situación de derechos humanos en Nicaragua. Todos estos relatos encajan completamente con la definición de persona refugiada de la Convención de 1951 y están en el centro del mandato del ACNUR. Las personas llegan con miedo, pero también con una enorme determinación por reconstruir sus vidas y Costa Rica les ha abierto la puerta para que lo hagan en dignidad”, aseguró Grandi.
Durante su visita, el Alto Comisionado también reconoció el liderazgo de Costa Rica al mantener un sistema de asilo abierto y accesible, aun bajo la presión de un volumen significativo de solicitudes pendientes. Destacó particularmente los avances del Gobierno en la estrategia de modernización del sistema de asilo y el otorgamiento de permisos de trabajo. A pesar de los recortes presupuestarios recientes, Grandi reiteró a las autoridades nacionales el compromiso de ACNUR de seguir apoyando a la Dirección General de Migración y Extranjería para abordar los retos pendientes y lograr acortar los tiempos de espera.
Al concluir su misión en el país, Grandi expresó su admiración por la resiliencia y determinación de las personas nicaragüenses refugiadas en Costa Rica, quienes, a pesar de haber vivido situaciones de trauma, desarraigo y violencia, buscan reconstruir sus vidas dignamente. Señaló que esa valentía, cuando se acompaña de políticas de protección, inclusión y oportunidades reales, como lo hace Costa Rica, no solo beneficia a quienes huyen, sino que aporta al desarrollo social del país de acogida.
El Alto Comisionado hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para mantener y ampliar su apoyo a Costa Rica. Subrayó la necesidad de fortalecer el sistema de asilo mediante mayor cooperación técnica y financiera, y fortalecer programas de inclusión socioeconómica que permitan a las personas refugiadas integrarse plenamente y aportar al desarrollo del país.
Para más información o solicitudes de prensa:
- En Costa Rica: Melissa Williams, [email protected], +506 6364 9354
- En Panamá: Melanie Gallant, [email protected]