Ocho años de la Operación Acogida en Brasil: impacto y resultados
Ocho años de la Operación Acogida en Brasil: impacto y resultados
La Operación Acogida permite la reubicación voluntaria de personas venezolanas hacia otras ciudades brasileñas. Desde el inicio de la implementación de esta estrategia, más de 157.000 personas se han reubicado desde el estado de Roraima, en el norte del país, hacia distintas ciudades de Brasil.
Hace ocho años, Brasil estructuró una respuesta innovadora para recibir a las personas refugiadas y migrantes venezolanas que cruzaban su frontera norte buscando protección, dignidad y oportunidades para recomenzar con sus vidas. Desde entonces, la Operación Acogida se ha convertido en una referencia mundial para la coordinación humanitaria, reuniendo al Gobierno Federal, agencias de la ONU como ACNUR, organizaciones de la sociedad civil, el sector privado y autoridades locales en un esfuerzo conjunto para salvar vidas y promover la integración. Recorremos el impacto y los resultados de estos ocho años en ocho preguntas.
1. ¿Cuándo comenzó la Operación Acogida y por qué?
La Operación Acogida fue establecida oficialmente por el Gobierno de Brasil el 28 de febrero de 2018 como respuesta al aumento significativo del desplazamiento de personas provenientes de Venezuela. Brasil adoptó una política orientada a la protección y la inclusión en la recepción de esta población, lo que exigió una respuesta estructurada para garantizar una acogida digna, un proceso de documentación y regularización, y el acceso a derechos básicos. Desde su creación, la Operación Acogida se organiza en tres pilares principales: gestión ordenada de la frontera, recepción en albergues temporales y reubicación voluntaria hacia otras regiones del país, promoviendo la autosuficiencia y la integración socioeconómica.
La Operación Acogida fue constituida por el Ministerio de Defensa de Brasil, tal como previsto en la Medida Provisional n.º 820, convertida en la Ley n.º 13.684.
2. ¿Cuándo empezó ACNUR a actuar en la Operación Acogida y de qué manera?
ACNUR ya tenía presencia en el estado de Roraima con una oficina en la capital, Boa Vista, antes de la creación de la Operación Acogida, apoyando al Estado brasileño en el fortalecimiento de los mecanismos de protección, acogida e integración de las personas venezolanas. Con el inicio de la operación, la agencia amplió significativamente sus operaciones, abriendo una oficina en la ciudad de Pacaraima, en la frontera con Venezuela. El papel de ACNUR resultó clave en la movilización de recursos de donantes internacionales para apoyar la provisión de servicios esenciales, entre ellos:
- Protección y registro de solicitantes de asilo;
- Gestión y apoyo de albergues;
- Fortalecimiento de la estrategia de reubicación interna;
- Identificación y asistencia de personas con necesidades específicas;
- Promoción de la integración socioeconómica.
Personas esperan para abordar un bus en Pacaraima con destino a la ciudad de Boa Vista, en el estado de Roraima, en el norte de Brasil, en un centro de recepción para personas refugiadas y migrantes de la Operación Acogida.
3. ¿Cómo se amplió y perfeccionó la respuesta al flujo de las personas procedentes de Venezuela a lo largo de los años?
En estos ocho años, la Operación Acogida evolucionó en la escala y calidad de sus servicios. Lo que comenzó como una respuesta de emergencia se convirtió en una política estructurada de protección e integración. La estrategia de reubicación interna, iniciada en abril de 2018, permitió la reubicación voluntaria y segura de personas refugiadas y migrantes hacia ciudades con mayor capacidad de absorción socioeconómica.
Hasta enero de 2026, más de 157.000 personas habían sido reubicadas en más de 1.100 municipios brasileños, reduciendo la presión sobre las ciudades fronterizas y ampliando las oportunidades de integración. Investigaciones realizadas por ACNUR indican el impacto positivo de esta estrategia: el 77% de las familias reubicadas consiguió empleo pocas semanas después de llegar a las ciudades de destino, fortaleciendo así su autosuficiencia y su capacidad de reconstruir sus vidas. Actualmente, más de 100 organizaciones integran la Operación Acogida, actuando de forma coordinada y estructurada para garantizar que las personas venezolanas atendidas tengan acceso pleno a sus derechos en Brasil, como cualquier ciudadano brasileño.
4. ¿Cuál es el perfil de la población venezolana acogida?
Los albergues de la Operación Acogida reciben a una población diversa, que incluye a familias con niñas, niños y adolescentes, mujeres cabeza de hogar, personas indígenas de diferentes pueblos, personas mayores, personas con discapacidad, individuos con formación técnica y universitaria, y trabajadores y trabajadoras con experiencia en una variedad de oficios y áreas profesionales. Esta diversidad refleja el carácter familiar y comunitario del desplazamiento venezolano, así como el significativo potencial de estas personas para contribuir a la sociedad brasileña.
El albergue Pricumã, una de las instalaciones de la Operación Acogida, es accesible para personas con discapacidad. La prioridad es no dejar a nadie atrás.
- Dashboard sobre los perfiles de la población recibida en los seis albergues de la Operación Acogida en Roraima.
- Dashboard sobre los perfiles de las personas indígenas provenientes de Venezuela.
5. ¿Cuántas personas venezolanas se beneficiaron en estos ocho años?
Desde 2018, la Operación Acogida ha beneficiado a cientos de miles de personas mediante sus tres ejes de actuación: gestión ordenada de la frontera, recepción en albergues temporales y reubicación voluntaria en el país. La estrategia de reubicación registró una movilidad significativa con base en los distintos intereses y habilidades de la población reubicada. De las más de 157.000 personas reubicadas, el 61% son adultos y adultos mayores, y el 39% niñas, niños y adolescentes. El 87% de las reubicaciones se realizó con base en grupos familiares y apenas el 13% de manera individual.
Solo en enero de 2026 se reubicaron más de mil personas, demostrando que la reubicación interna sigue siendo una estrategia relevante para la integración de estas familias al permitirles conseguir nuevas oportunidades de empleo. Más detalles sobre los datos y el perfil de las personas venezolanas reubicadas están disponibles en el dashboard de reubicación.
6. ¿Qué modalidades de reubicación existen y cómo se distribuyen?
La estrategia de reubicación prevé diferentes modalidades según las necesidades y los perfiles de las personas beneficiarias, divididas en cuatro grupos:
Institucional: cuando la acogida en la ciudad de destino es realizada por un albergue, que en muchos casos cuenta con financiamiento de ACNUR y sus socios. Esta modalidad representa el 11% del total de las personas reubicadas en el país y suele centrarse en las personas más vulnerables, como las familias con niñas y niños pequeños, las madres cabeza de hogar y las personas con discapacidad.
Vacante de empleo: con el 19% del total de personas reubicadas, se refiere a la reubicación vinculada a oportunidades laborales, siendo una de las principales puertas de acceso de la población venezolana al mercado formal de trabajo en Brasil. Debido a los perfiles requeridos por las empresas, el total de hombres reubicados (13%) es más del doble que el de las mujeres (6%). Esto evidencia la importancia de los proyectos de ACNUR para la inclusión de las mujeres en el mercado laboral formal, como el programa Empoderando Refugiadas. Al mismo tiempo, sigue siendo fundamental el trabajo de ACNUR y sus socios para sensibilizar a las empresas para que consideren la reubicación de familias y la contratación de mujeres.
Reunificación familiar: permite que miembros de una misma familia puedan desplazarse hacia un destino donde ya tienen familiares esperándolos, posibilitando el reencuentro, en algunos casos, hasta después de años. Esta modalidad representa el 18% del total de las personas reubicadas.
Reunión social: corresponde al mayor contingente de personas reubicadas, representando cerca del 47% del total. En esta modalidad, personas que comparten vínculos sociales o comunitarios tienen la oportunidad de volver a estar cerca, aprovechando los lazos existentes.
Familias refugiadas venezolanas llegan al espacio de acogida de Aldeas Infantiles SOS, en Brasilia.
Estas modalidades han contribuido a acelerar el proceso de integración local y reducir las vulnerabilidades, reuniendo nuevamente a las personas con sus familias y redes sociales, fortaleciendo así su bienestar social y psicológico.
7. ¿En qué municipios y estados se reubicó a más personas?
Desde 2018 hasta enero de 2026, un total de 1.121 municipios en todas las regiones de Brasil recibieron a personas venezolanas reubicadas. Los estados de la región sur son los que más reubicaciones recibieron, en particular, Santa Catarina (más de 34 mil personas), Paraná (más de 30 mil) y Rio Grande do Sul (aproximadamente 24 mil). Juntos, representan el 56% del total de personas reubicadas. Las ciudades que recibieron a más personas son Curitiba (más de 9 mil personas), São Paulo (más de 6,3 mil), Chapecó (6,2 mil), Manaus (más de 5,5 mil) y Dourados (más de 4,6 mil).
Entre los principales factores que motivan la decisión de optar por la reubicación, la perspectiva de empleabilidad es sin duda el principal, y también demuestra que las personas refugiadas y migrantes de Venezuela pueden y quieren contribuir al desarrollo local mediante su fuerza laboral.
Muchas empresas brasileñas han optado por contratar personal venezolano, y el Foro Empresas con Refugiados se ha consolidado como un canal valioso para facilitar ese proceso. En 2025, ACNUR inauguró tres centros operativos del Foro Empresas con Refugiados en Amazonas, Paraná y Rio Grande do Sul, promoviendo un mayor compromiso de las empresas de estas regiones para la contratación de personas refugiadas.
8. ¿Cuándo se realizó la primera reubicación de personas mayores y hacia dónde?
Detrás de las cifras de la Operación Acogida hay historias de superación, resiliencia y recuperación. Familias que llegaron a Brasil en situación de extrema vulnerabilidad lograron reconstruir sus vidas, encontrar empleo, matricular a sus hijos en la escuela y contribuir activamente a las comunidades que las recibieron.
Con una gestión realizada por el Ministerio de Desarrollo Social, la primera reubicación de personas mayores ocurrió en noviembre de 2020, cuando un grupo de 18 refugiados y migrantes mayores de 60 años salió de Boa Vista rumbo a Nova Iguaçu, ciudad del estado de Río de Janeiro, donde se instalaron en un albergue municipal preparado especialmente para atender sus necesidades específicas. La iniciativa contó con el apoyo de ACNUR y de socios locales, garantizando acompañamiento social y acceso a servicios de salud, además de ofrecer una alternativa para personas mayores que, hasta entonces, enfrentaban los obstáculos mayores en su proceso de integración. Esta acción pionera marcó un avance en la respuesta humanitaria al reconocer las necesidades específicas de la población mayor y al ampliar las soluciones de protección e integración en Brasil.
Otra etapa de reubicación de personas mayores se realizó en 2025 y una tercera etapa en enero de 2026. Aunque las personas venezolanas mayores de 60 años representan solo el 1% de las más de 700.000 que buscan protección en Brasil, su integración en el país y la atención de sus necesidades específicas requieren especial cuidado. Iniciativas como esta demuestran el potencial transformador de la protección y la inclusión cuando cuentan con el apoyo de distintas instancias del sector público.
La profesora Yurima Guevara cuida a su madre, también acogida en Nova Iguaçu, en el estado de Río de Janeiro.
¿Y qué impacto tiene todo esto?
La Operación Acogida se ha consolidado como una de las respuestas humanitarias más grandes y mejor estructuradas de América Latina. Coordinada por el Gobierno de Brasil con el apoyo de más de 120 socios, incluido ACNUR, la operación demuestra cómo la cooperación entre diferentes actores puede transformar desafíos humanitarios en oportunidades de integración y desarrollo. Este esfuerzo también tiene un impacto directo en la población brasileña, especialmente en Roraima, donde la operación contribuye a aliviar la presión sobre los servicios públicos y a promover un entorno seguro y estable.
La estrategia de reubicación interna se consolidó como un mecanismo que garantiza la sostenibilidad de la respuesta humanitaria al ofrecer oportunidades de inclusión socioeconómica desde el inicio, asegurando una rápida transición de la asistencia humanitaria a la autosuficiencia y fomentando la contribución de la población beneficiaria al desarrollo de las comunidades y regiones de acogida.
A lo largo de estos ocho años, Brasil reafirmó su compromiso con la protección internacional, demostrando que acoger es una inversión tanto en el futuro de las personas refugiadas y migrantes como en el de la misma sociedad brasileña. Incluso en un contexto de limitaciones presupuestarias, ACNUR continúa y continuará apoyando la Operación Acogida, reafirmando su compromiso con el Gobierno brasileño para garantizar el bienestar y la integración de las personas refugiadas.