Los documentos de identidad expedidos por el Gobierno de Tailandia marcan una nueva era de inclusión y autonomía para las personas refugiadas
Los documentos de identidad expedidos por el Gobierno de Tailandia marcan una nueva era de inclusión y autonomía para las personas refugiadas
Naw Aung Shaw Paw, una refugiada de Myanmar que vive en Ratchaburi, Tailandia, muestra su nuevo documento de identidad expedido por el Gobierno.
BANGKOK – Las personas refugiadas que viven en alojamientos temporales a lo largo de la frontera entre Tailandia y Myanmar comenzaron hoy a recibir documentos de identidad oficiales, lo que supone un hito histórico acogido con satisfacción por ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.
La expedición de documentos de identidad oficiales – que no son tailandeses – por parte del Gobierno Real de Tailandia reconoce formalmente a este grupo como “personas desplazadas de Myanmar” y constituye un paso trascendental hacia la inclusión, la protección y la autosuficiencia de una de las poblaciones refugiadas más antiguas del mundo.
“Para las personas refugiadas de Myanmar en Tailandia, estas tarjetas de identidad no son simplemente un documento: son una puerta de acceso a la protección, la estabilidad y las oportunidades”, afirmó Raouf Mazou, Alto Comisionado Auxiliar para las Operaciones de ACNUR. “Estas tarjetas ayudan a recuperar la dignidad, abren nuevas posibilidades y permiten a las personas refugiadas construir un futuro con sentido”.
Este hito se suma al admirable cambio de política del Gobierno anunciado en agosto de 2025, que establece el acceso legal al empleo para las personas refugiadas de larga permanencia y marca un alejamiento de los enfoques basados en los campamentos. Desde su implementación en octubre de 2025, más de 5.500 personas refugiadas se han incorporado al mercado laboral, contribuyendo al desarrollo sostenible de la economía tailandesa y ayudando a reforzar la resiliencia de la comunidad. Se espera que muchas más sigan sus pasos.
El nuevo sistema de identificación incluye el registro biométrico y la integración en el registro civil nacional. El sistema, que incorpora la verificación mediante códigos QR, mejora la protección al reducir los riesgos de suplantación de identidad, trata de personas y explotación, al tiempo que permite el acceso a servicios esenciales como la banca, las telecomunicaciones y la asistencia médica.
“Esta iniciativa permite a las personas refugiadas contribuir económicamente y vivir con mayor seguridad e independencia”, afirmó Mazou. “Felicitamos al Gobierno Real de Tailandia por esta política progresista, que ofrece importantes lecciones para otros países que se enfrentan a situaciones de desplazamiento prolongado”
“ACNUR está dispuesto a seguir colaborando estrechamente con el Gobierno para apoyar estos esfuerzos y lograr el mejor resultado posible para las comunidades desplazadas y la población de Tailandia”.
Alrededor de 80.000 personas desplazadas por la fuerza procedentes de Myanmar se encuentran en alojamientos temporales a lo largo de la frontera entre Tailandia y Myanmar. Las tarjetas de identidad se expedirán por fases a las personas mayores de 5 años, centrándose la primera fase en aquellas que actualmente tienen empleo. Dada la grave situación de seguridad, humanitaria y de derechos humanos en Myanmar, continúan necesitando protección internacional. Muchas de ellas llevan décadas viviendo en los campamentos y dependen por completo de la ayuda humanitaria. Alrededor del 45 por ciento de las personas refugiadas nacieron en los alojamientos temporales de Tailandia.
A nivel mundial, ACNUR se centra en un objetivo claro y medible: reducir en más de la mitad, durante la próxima década, el número de personas refugiadas en situación de desplazamiento prolongado que dependen de la asistencia humanitaria, mejorando así las perspectivas de futuro de millones de personas. Los avances de Tailandia constituyen un claro ejemplo de su compromiso con el reparto internacional de responsabilidades, garantizando que las personas que se han visto forzadas a huir no solo estén protegidas, sino que también tengan la posibilidad de reconstruir sus vidas con dignidad.
Para más información sobre este tema, favor de contactar:
- En Bangkok, Mariko Hall, [email protected], +66 63 003 2028
- En Ginebra, Babar Baloch, [email protected], +41 79 513 9549