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Con motivo del 75º aniversario de la Convención sobre los Refugiados, 75 voces de todo el mundo se unen a ACNUR para lanzar The Promise (La Promesa)

Comunicados de prensa

Con motivo del 75º aniversario de la Convención sobre los Refugiados, 75 voces de todo el mundo se unen a ACNUR para lanzar The Promise (La Promesa)

28 Julio 2026 Disponible también en:
Fotografía en blanco y negro de tres mujeres con un niño que llegan a un campamento de refugiados en Austria

Personas refugiadas húngaras llegan al campamento de refugiados de Eisenstadt, en Austria, tras la brutal represión de la Revolución Húngara de 1956.

  • The Promise es una declaración pública de solidaridad que reúne a destacadas personalidades de distintos ámbitos de la sociedad para reafirmar su apoyo a las personas refugiadas y al derecho a buscar protección.

  • La iniciativa se lanza el 28 de julio, coincidiendo con el 75º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, y busca construir una coalición diversa en favor de la protección de las personas refugiadas de cara al Foro Mundial sobre los Refugiados de 2027.

  • Entre los primeros firmantes figuran líderes religiosos, premios Nobel, artistas y representantes del mundo de la cultura, deportistas y dirigentes deportivos, empresarios, líderes refugiados y defensores de los derechos humanos.

GINEBRA – Coincidiendo con la conmemoración del 75º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, y en un momento marcado por cifras récord de desplazamiento forzado y una presión creciente sobre los sistemas de asilo, 75 figuras destacadas de distintos ámbitos de la sociedad se han unido a ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, para lanzar The Promise (La Promesa), una declaración global de solidaridad con las personas refugiadas.

Impulsada por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, la iniciativa pretende construir una coalición mundial en apoyo de la protección de las personas refugiadas en un contexto en el que el sistema internacional afronta desafíos cada vez mayores. A través de The Promise, los firmantes reafirman la vigencia de los principios de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados y el compromiso de proteger a quienes se ven forzados a huir a causa del conflicto, la violencia y la persecución.

Entre los 75 primeros firmantes figuran el actor y Embajador de Buena Voluntad de ACNUR, Alfonso Herrera; el presentador de televisión, Jesús Vázquez; las actrices y cineastas Cate Blanchett y Angelina Jolie, así como el actor y director Ben Stiller; la campeona olímpica y presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry; los empresarios Hamdi Ulukaya, Mo Ibrahim y Tadashi Yanai; los premios Nobel de la Paz Malala Yousafzai, Nadia Murad, el doctor Denis Mukwege y Ellen Johnson Sirleaf (ambos también miembros de The Elders); y Sarah Mullally, arzobispa de Canterbury. Su participación refleja el amplio respaldo existente en distintos ámbitos de la sociedad a la defensa del derecho de asilo y a la solidaridad con las personas refugiadas.

“La Convención sobre los Refugiados ha salvado millones de vidas a lo largo de las décadas; representa la esencia misma de nuestra humanidad compartida”, afirmó Barham Salih, Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados. “Hace 75 años, el mundo hizo una promesa: proteger a las personas forzadas a huir. Nuestra responsabilidad hoy es mantener viva esa promesa para las generaciones presentes y futuras”.

Más de 41 millones de personas refugiadas continúan desplazadas por la fuerza en todo el mundo. Mientras conflictos prolongados persisten y surgen nuevas crisis, los países de acogida asumen una enorme responsabilidad, al tiempo que muchos sistemas de asilo se encuentran desbordados y carecen de recursos suficientes.

A través de The Promise, los firmantes reivindican el compromiso recogido en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados: que quienes huyen de la guerra, la violencia y la persecución puedan encontrar protección y reconstruir sus vidas. Defienden un mundo en el que todas las personas puedan buscar protección, en el que las personas refugiadas estén plenamente incluidas en las comunidades que las acogen, en el que las soluciones al desplazamiento comiencen a ponerse en marcha desde las primeras fases de cada crisis y en el que todos los sectores de la sociedad asuman su responsabilidad. Asimismo, se comprometen a elegir la “acción, la compasión y la solidaridad. Hasta que cada persona esté a salvo”.

“La Convención sobre los Refugiados proporciona a los gobiernos un marco práctico para afrontar uno de los retos más complejos a los que puede enfrentarse un Estado. Aplicándola de manera efectiva y trabajando conjuntamente, los Estados pueden proteger a quienes se ven obligados a huir al tiempo que preservan la seguridad, la estabilidad y la confianza de la ciudadanía”, añadió Salih.

“La Convención también consiste en encontrar soluciones, y eso exige que todos actuemos juntos desde las primeras etapas del desplazamiento para que las personas refugiadas no queden atrapadas en una situación de incertidumbre permanente. Debemos apoyar a los países y comunidades de acogida, ampliar las oportunidades para las personas refugiadas y crear las condiciones necesarias para el retorno voluntario y otras soluciones duraderas”.

ACNUR continuará invitando a personas y organizaciones a sumarse a The Promise de aquí a la celebración del Foro Mundial sobre los Refugiados de 2027.

Para más información o concertar entrevistas, póngase en contacto con:

Notas para la redacción

Surgida tras la Segunda Guerra Mundial, la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 consagró una promesa tan sencilla como profunda: que toda persona, independientemente de quién sea o de dónde proceda, tiene derecho a buscar y disfrutar de protección internacional frente a la persecución. Junto con su Protocolo de 1967, la Convención sigue siendo la piedra angular de la protección internacional de las personas refugiadas. Define quién puede ser reconocido como refugiado, establece los derechos y la asistencia a los que tienen acceso estas personas y fija los estándares internacionales para su protección. Asimismo, reconoce derechos específicos destinados a garantizar que puedan vivir con protección y dignidad mientras se buscan soluciones duraderas, y establece también sus obligaciones con el país de acogida.

Texto íntegro de The Promise (La Promesa)

De las cenizas de la Segunda Guerra Mundial surgió una promesa solemne: la promesa de proteger a las personas forzadas a huir a causa de la guerra, la violencia y la persecución. Hoy, cuando el desplazamiento forzado alcanza cifras sin precedentes, debemos renovar esa promesa. Se trata de uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, pero también de una prueba de nuestra humanidad compartida. Podemos responder. Y debemos hacerlo.

Detrás de las cifras hay personas reales cuyas vidas se han visto truncadas por el desplazamiento. Sin embargo, sus talentos, experiencias y aspiraciones permanecen intactos. Ser refugiado debería ser solo un capítulo en la vida de una persona, no la totalidad de su historia. La mayoría de las personas refugiadas permanece lo más cerca posible de sus países de origen, a menudo en comunidades que ya soportan una enorme presión. Es allí donde debemos actuar primero. No solo con ayuda humanitaria, sino también generando oportunidades. No basta con ayudar a las personas a sobrevivir; debemos permitirles reconstruir sus vidas y labrarse un futuro mejor.

Reafirmamos nuestro compromiso con un mundo en el que:

  • La protección esté garantizada: toda persona tenga derecho a buscar protección frente a la guerra, la violencia y la persecución.
  • Las personas refugiadas estén incluidas: formen parte de nuestras comunidades, escuelas y lugares de trabajo, donde puedan encontrar oportunidades y contribuir a las sociedades que las acogen.
  • Las soluciones lleguen desde el primer momento: ya sea mediante la integración, un nuevo comienzo en otro país o un retorno seguro a su hogar, debemos abordar el desplazamiento desde el inicio de cada crisis.
  • Actuemos juntos: desde los gobiernos hasta las comunidades locales, desde las instituciones internacionales hasta los ayuntamientos, desde las empresas hasta las organizaciones religiosas y la sociedad civil, todos tenemos un papel que desempeñar.

Respaldamos la promesa de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. Elegimos la acción, la compasión y la solidaridad. Hasta que cada persona esté a salvo.