ACNUR pide ampliar el programa de reasentamiento de personas refugiadas como parte de la iniciativa de soluciones globales
ACNUR pide ampliar el programa de reasentamiento de personas refugiadas como parte de la iniciativa de soluciones globales
Emmanuel Tacima Samuel, un refugiado de Sudán del Sur reasentado en Irlanda cuando era adolescente, es ahora agente de la Garda en su comunidad.
GINEBRA – Se necesita una ampliación urgente del reasentamiento de personas refugiadas, ya que las nuevas previsiones subrayan la brecha persistente entre las necesidades globales y los lugares disponibles, de acuerdo con el último informe Necesidades globales de reasentamiento previstas de ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados.
ACNUR prevé que aproximadamente 2,4 millones de personas refugiadas en todo el mundo necesitarán reasentamiento en 2027, ya que continúan enfrentándose a riesgos de protección en su país de asilo y no pueden regresar a sus hogares de forma segura. Si bien esta cifra representa un descenso del 6 por ciento respecto a 2026 y continúa la tendencia a la baja iniciada en 2025, la reducción refleja acontecimientos específicos en determinados contextos: algunos prometedores, otros difíciles.
En Siria, el cambio de gobierno en diciembre de 2024 ha abierto el camino al retorno voluntario a pesar de la fragilidad persistente, lo que ha reducido las necesidades previstas para algunas personas. Por el contrario, la disminución de las necesidades de reasentamiento previstas para la población refugiada afgana en Irán y Pakistán se relaciona con retornos en circunstancias adversas.
Las personas afganas continúan siendo el grupo más numeroso que necesita reasentamiento, seguidas por la población refugiada de Sudán del Sur, Sudán, Siria y las personas refugiadas rohingyas, que se encuentran en su mayoría en Bangladés y siguen enfrentándose a riesgos graves y a alternativas limitadas. A nivel regional, las necesidades de reasentamiento continúan siendo más elevadas en África Oriental y Meridional, seguidas de Asia y el Pacífico, y África Occidental y Central.
En 2025, aproximadamente 37.000 personas refugiadas se trasladaron a un nuevo país a través del reasentamiento asistido por ACNUR a nivel global, lo que supone un descenso significativo respecto a las más de 116.000 de 2024 y solo una fracción de las personas que lo necesitan.
En 2022, la comunidad internacional fijó un objetivo de 130.000 lugares de reasentamiento para 2027, pero la reducción de las cuotas hace que sea poco probable que se alcance esta meta. Esto refleja una combinación de cambios en las políticas de los países de destino que han dado lugar a pausas en las admisiones, criterios más restrictivos y atrasos en la tramitación de las solicitudes.
Muchos de los países que acogen al mayor número de personas refugiadas reclaman una ampliación del reasentamiento como forma de reparto internacional de responsabilidades. Los países de renta baja y media acogen al 68 por ciento de la población refugiada y, aunque la mayoría sigue mostrando generosidad, también se enfrentan a una presión sobre sus recursos y sistemas locales.
El reasentamiento, que fue la primera solución que la comunidad internacional puso en práctica tras la Segunda Guerra Mundial, es un pilar fundamental de la iniciativa del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, destinada a reducir a la mitad, para 2035, el número de personas refugiadas en situaciones de desplazamiento prolongado que dependen de la asistencia humanitaria. Al conmemorar este año el 75º aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, renovar el compromiso con la protección y las soluciones es más crucial que nunca.
El reasentamiento ayuda a aliviar la presión sobre los países de acogida, refuerza las alianzas, contribuye a la estabilidad y ayuda a reducir los peligrosos viajes posteriores. Ampliar el reasentamiento es urgente y factible. Aumentar las cuotas, conseguir la participación de más países y acelerar la tramitación garantizarían que esta herramienta que salva vidas llegue a un mayor número de personas entre las más necesitadas.
El reasentamiento no es caridad, sino una solución duradera que ayuda a romper el ciclo del desplazamiento para las generaciones futuras. Las personas refugiadas reasentadas contribuyen a sus nuevas comunidades a través del trabajo y el espíritu emprendedor, al tiempo que apoyan a sus familias en sus países de origen o de asilo.
ACNUR agradece a los países de reasentamiento que siguen dando ejemplo. Cada lugar permite reconstruir una vida.
- Consulta el informe completo: Necesidades globales de reasentamiento previstas para 2027
- Para obtener una visión general de los datos, consulta el panel interactivo
Para más información sobre este tema, favor de contactar:
- En Ginebra, Carlotta Wolf, [email protected], +41 79 546 67 07