La responsable de protección de ACNUR aborda los desafíos del acceso al asilo en su visita a Chipre

La Alta Comisionada Auxiliar para la Protección de ACNUR, Gillian Triggs (al centro), visita el Centro de Primera Acogida de Pournara, en Chipre.

La Alta Comisionada Auxiliar para la Protección de ACNUR, Gillian Triggs (al centro), visita el Centro de Primera Acogida de Pournara, en Chipre.  © ACNUR/Shabia Mantoo

El acceso al territorio y al asilo, así como la mejora de las condiciones de recepción de los solicitantes de asilo han dominado la visita de cuatro días a Chipre de la Alta Comisionada Auxiliar para la Protección del ACNUR, Gillian Triggs, que terminó hoy. En este país insular en el este del Mediterráneo siguen ocurriendo nuevas llegadas.

“Chipre es uno de los Estados en las fronteras externas de Europa y se está enfrentando a una creciente presión migratoria. Entre quienes llegan a la isla hay personas que huyen de los conflictos y la persecución y necesitan protección internacional”, afirmó Triggs.

“Nos ofrecimos a aumentar nuestro apoyo a las autoridades para ayudar a garantizar el acceso sin trabas al asilo para quienes lo necesitan, así como apoyo técnico para que los procedimientos de asilo sean seguros, justos y eficientes, incluido el acceso a la asistencia legal”.

Si bien ACNUR recibió anteriormente informes sobre devoluciones en el mar de embarcaciones que transportaban a personas procedentes de Siria e incidentes relacionados con solicitantes de asilo varados en la Línea Verde, Triggs recibió garantías de las autoridades de que las personas recién llegadas tienen acceso a los procedimientos nacionales de asilo.

Durante su visita, Triggs visitó el principal centro de acogida del país, el Centro de Primera Acogida de Pournara. Construido en 2014, estaba destinado a funcionar como centro de acogida de emergencia para un máximo de 400 personas y posteriormente se amplió para acoger a 1.000. Hoy alberga a más de 1.600 personas.

“Estamos especialmente preocupados por los 200 niños y niñas que se encuentran actualmente en el centro, la mitad de los cuales no están acompañados. Necesitan cuidados específicos y deben ser separados de los adultos”, dijo Triggs.

La infraestructura y las instalaciones sanitarias en Pournara están al límite de su capacidad y los residentes están alojados en unidades prefabricadas y tiendas de campaña que carecen de un acceso adecuado a la electricidad, servicios higiénicos o instalaciones que apliquen la perspectiva género.

ACNUR ha donado unidades de alojamiento, tiendas de campaña y otros artículos de ayuda para albergue y hogar. Triggs ofreció más asesoría técnica para descongestionar el campamento, así como servicios de asistencia y protección.

La mayoría de los solicitantes de asilo en Chipre residen en zonas urbanas y enfrentan dificultades específicas. Las personas solicitantes le contaron a Triggs las dificultades que tienen para conseguir alojamiento y acceder al empleo y la educación. Si no tienen los medios para mantenerse, pueden verse empujados a desplazarse nuevamente.

“Hemos mantenido conversaciones muy abiertas y constructivas con el gobierno sobre todas estas cuestiones y nos sentimos muy alentados por los compromisos que hemos recibido, entre ellos la ampliación de las zonas seguras para la niñez y las personas vulnerables en Pournara y la solución de las carencias en cuanto a alojamiento e integración de las personas solicitantes de asilo”.

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