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Tarjeta Azul: Juguemos por la solidaridad

En la cancha y en la vida, nadie gana solo

Tarjeta Azul: Juguemos por la solidaridad

Un grupo de doce jóvenes varones posan en una cancha de fútbol

La Tarjeta Azul reconoce los gestos de solidaridad e integración hacia las personas refugiadas y solicitantes de asilo.

En el fútbol existen tarjetas para sancionar. La Tarjeta Azul reconoce a quienes tienden una mano, abren oportunidades y hacen sentir parte del equipo a quienes han tenido que huir.

Cada día, millones de personas en el mundo se ven obligadas a dejar atrás sus hogares debido a conflictos, violencia o persecución. Pero detrás de cada cifra hay una historia, una familia y un futuro por reconstruir.

¿Qué es la Tarjeta Azul?

Inspirada en el fútbol, la Tarjeta Azul es un símbolo positivo que reconoce acciones de solidaridad, empatía e integración. Porque así como un buen pase cambia un partido, un gesto de apoyo puede cambiar una vida.

¿Por qué importa?

  • Más de 123 millones de personas en el mundo han sido forzadas a huir de sus hogares.

Honduras como país de acogida

Personas refugiadas y solicitantes de asilo en Honduras

  • Actualmente, 295 personas refugiadas y 385 solicitantes de asilo residen en Honduras. (Abril 2026)

  • A lo largo de todo el 2025, el Estado de Honduras recibió 716 solicitudes de asilo, lo que representa un aumento de 314% en comparación con las 173 solicitudes recibidas en 2024.

Tres jovencitas, dos de cabello rizado y una de cabello lacio, posan para la foto abrazadas en un campo de fútbol
Un grupo de ocho jóvenes varones se divierten en una cancha de fútbol

¿Quién merece una Tarjeta Azul?

Las personas que hacen sentir parte del equipo a quienes han tenido que huir.

Una Tarjeta Azul reconoce acciones de solidaridad como:

  • Dar la bienvenida y promover la integración.

  • Abrir oportunidades para estudiar o trabajar.

  • Combatir la discriminación y la desinformación.

  • Escuchar y acompañar a quienes buscan protección.

  • Construir comunidades donde todas las personas puedan vivir con dignidad.

Porque en la cancha y en la vida, cada gesto cuenta.