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Aumentan la violencia y el desplazamiento en la cuenca del lago Chad, advierte ACNUR

Notas de prensa

Aumentan la violencia y el desplazamiento en la cuenca del lago Chad, advierte ACNUR

3 Julio 2026 Disponible también en:
Toma aérea de un territorio árido donde se pueden observar alojamientos

Vista aérea de un campamento de desplazados en la provincia de Lac, en Chad, que acoge a personas desplazadas internas de Chad y a personas refugiadas procedentes de Níger, Nigeria y Camerún.

GINEBRA – ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, está alarmada por el hecho de que la escalada de violencia en toda la cuenca del lago Chad esté provocando un fuerte aumento del desplazamiento forzado y de la inseguridad, lo que amenaza con revertir la frágil estabilización alcanzada recientemente en toda la región.

En toda la cuenca del lago Chad, que comprende amplias zonas de Camerún, Chad, Níger y Nigeria, más de 3,5 millones de personas se encuentran desplazadas por la fuerza, mientras que 8,2 millones necesitan asistencia humanitaria. La situación de seguridad se ha deteriorado drásticamente en los últimos tiempos, con un aumento del 80 por ciento en los incidentes registrados entre enero de 2024 y abril de 2026.

Solo entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, se registraron casi 1.800 incidentes de seguridad y más de 5.700 víctimas mortales en toda la cuenca. Entre estos incidentes se incluyen ataques contra la población civil, asesinatos, secuestros, explosiones, enfrentamientos entre grupos armados e incursiones en aldeas.

El estado de Borno, al noreste de Nigeria, sigue siendo el epicentro de la crisis. Los repetidos ataques de grupos armados no estatales, las operaciones militares y la inseguridad a lo largo de las carreteras y las rutas de desplazamiento están desarraigando a las familias y limitando gravemente el acceso humanitario. Las repercusiones se extienden más allá del noreste, ya que los desplazamientos, la inseguridad y la competencia por los escasos recursos se extienden cada vez más a otras regiones, como el noroeste y el denominado ‘cinturón central’, lo que agrava las fragilidades. Desde enero de 2026, más de 77.500 personas se han visto desplazadas en los cuatro países, incluidas más de 16.000 personas refugiadas que huyeron de los ataques en el noreste de Nigeria y cruzaron recientemente a la región de Diffa, en Níger, donde ACNUR y sus socios están ayudando a identificar las necesidades urgentes, registrar a las personas recién llegadas, supervisar los riesgos de protección y proporcionar asistencia vital.

La violencia tiene cada vez más consecuencias transfronterizas, ya que los ataques en un país desencadenan rápidamente desplazamientos en otro. En el Extremo Norte de Camerún, los ataques persistentes, los secuestros y la violencia a nivel de aldea siguen provocando una inseguridad crónica y nuevos desplazamientos. En la provincia del Lago, en Chad, los ataques recurrentes y las operaciones militares han desplazado a unas 60.000 personas; en mayo se declaró el estado de emergencia tras un ataque contra instalaciones militares. Las personas desplazadas y las retornadas se encuentran ahora especialmente expuestas en zonas con servicios de protección limitados y pocas opciones seguras para desplazarse.

La población civil está sufriendo las peores consecuencias de la crisis. Un reciente monitoreo de protección en las zonas afectadas de la cuenca del lago Chad muestra que uno de cada cinco hogares afirma que ya no se siente seguro en su propia comunidad, lo que refleja el alcance de la inseguridad generalizada.

Las mujeres y las niñas se enfrentan a un riesgo cada vez mayor de violencia, mientras que los servicios especializados siguen adoleciendo de una grave falta de recursos. Según los datos, el número de personas que conocen a supervivientes de la violencia ha aumentado hasta el 27 por ciento en lo que va de 2026, frente al 19 por ciento de 2025, lo que indica un empeoramiento del entorno de protección en un contexto de importante subestimación, ya que las supervivientes dependen de redes de apoyo familiares y comunitarias que se encuentran al límite de su capacidad.

Niñas y niños están particularmente expuestos. Aproximadamente la mitad de las niñas y los niños de las zonas más afectadas no asisten a la escuela, porcentaje que se eleva a más del 78 por ciento en la provincia del Lago, en Chad. El seguimiento periódico de la protección muestra que una de cada cuatro personas informa de la presencia de niñas y niños separados de sus familias o no acompañados en sus comunidades, cifra que asciende a uno de cada tres en la región del Extremo Norte de Camerún. Los hogares monoparentales, las personas mayores y las personas con discapacidad también se enfrentan a riesgos elevados, ya que los desplazamientos repetidos erosionan unas redes de apoyo ya de por sí limitadas.

Las autoridades locales y nacionales de toda la región siguen desempeñando un papel fundamental para mantener abiertos los espacios de asilo y apoyar a las comunidades que se encuentran bajo presión. ACNUR colabora con ellas en los cuatro países para asistir a las personas que huyen de la violencia, supervisar los riesgos, apoyar a las personas recién llegadas y garantizar que las familias puedan acceder a documentación, asistencia y, cuando las condiciones lo permitan, a vías de retorno, reintegración y recuperación.

Sin embargo, la respuesta tiene dificultades para seguir el ritmo de la magnitud de las necesidades. ACNUR y sus socios necesitan urgentemente 29 millones de dólares estadounidenses hasta diciembre de 2026 para mantener las operaciones, garantizar la protección y la asistencia esenciales en las zonas de alto riesgo y respaldar los esfuerzos de estabilización regional liderados por los gobiernos.

Sin un apoyo oportuno y flexible, las lagunas en materia de protección se ampliarán, el desplazamiento seguirá extendiéndose más allá de las fronteras y aumentará el riesgo de que la crisis regional se agrave aún más. La evolución de la situación sigue siendo muy preocupante, pero aún puede revertirse si se brinda un apoyo sostenido desde ahora.

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