Desde el terreno: en qué consiste la respuesta humanitaria de ACNUR ante los devastadores terremotos de Venezuela
Desde el terreno: en qué consiste la respuesta humanitaria de ACNUR ante los devastadores terremotos de Venezuela
En una misión de emergencia en Venezuela, Nina Zelic trabaja con equipos de ACNUR y organizaciones socias prestando ayuda humanitaria a las personas afectadas por los terremotos de junio pasado.
Nina Zelic cuenta con más de 20 años de experiencia humanitaria y legal en materia de desplazamientos forzados, de los cuales casi 10 con ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados. Normalmente trabaja en los Estados Unidos, pero actualmente se encuentra en Venezuela como parte del Equipo de Respuesta a Emergencias de ACNUR, coordinando la entrega de ayuda y servicios esenciales a las comunidades devastadas por los terremotos de junio.
En esta entrevista, Nina nos ofrece una visión de primera mano de la respuesta humanitaria en Venezuela.
¿Cuál es la situación en Venezuela tras los recientes terremotos?
El 24 de junio, Venezuela se vio sacudida por dos terremotos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5. Según el Gobierno de Venezuela, más de 6.000 personas perdieron la vida, mientras que otras 6.500 han sido rescatadas. Estos terremotos han afectado profundamente a muchas personas y la recuperación apenas está comenzando en todas las comunidades, incluidas las de repatriados y refugiados.
En la actualidad, hay un total de 107 campamentos transitorios instalados por las autoridades que acogen a personas cuyas viviendas han resultado dañadas o destruidas; algunos de ellos reciben apoyo de agencias de la ONU y ACNUR ha respondido desde el primer día, prestando apoyo y proporcionando ayuda humanitaria a las personas que más lo necesitan, como parte de la respuesta liderada por el Gobierno.
Mi labor se centra en coordinar la respuesta de protección de ACNUR en cuatro campamentos transitorios situados en La Guaira, el estado más afectado, que se encuentra al norte de la capital, Caracas. Los campamentos proporcionan alojamiento y servicios a unas 2 500 personas, pero también atienden a las comunidades locales vecinas que se han visto afectadas. Aquí, las personas reciben protección y servicios médicos, alimentos y otro tipo de apoyo.
¿Cuál es el papel de ACNUR en la respuesta humanitaria? ¿Cómo se identifican las personas más vulnerables y cómo se evalúan sus necesidades?
ACNUR está presente en Venezuela desde 1991 y cuenta con oficinas en Caracas, Maracaibo y San Cristóbal. A lo largo de los últimos 35 años, la labor continua de ACNUR en distintos contextos en el país ha dotado a nuestro personal de una posición privilegiada para prestar apoyo inmediatamente tras los terremotos, como parte de la respuesta humanitaria colaborativa de las Naciones Unidas.
ACNUR lidera el Grupo Temático de Protección en el país, que coordina las actividades de protección entre los organismos de la ONU y las organizaciones de la sociedad civil. En los cuatro campamentos transitorios en los que se ha centrado la mayor parte de mi trabajo, esto se traduce en brindar atención a través de un enfoque de "ventanilla única" que ofrece servicios de protección integrados, como información confiable y asesoramiento, asistencia legal, apoyo psicosocial y de salud mental, ayuda con la documentación y referencias a servicios especializados para los casos que así lo requieran. Junto con nuestros socios, hemos prestado estos servicios a miles de personas, prestando especial atención a las mujeres, las niñas y los niños.
Durante las emergencias, una de las formas en que identificamos a las personas más vulnerables es mediante el seguimiento de protección. Esto implica hablar con las personas afectadas y recopilar datos para determinar qué tipo de ayuda se necesita con mayor urgencia. En los primeros días tras los terremotos, llevamos a cabo una evaluación rápida para comprender quién ya estaba recibiendo asistencia, a cuántas personas se estaba ayudando, cuáles eran sus perfiles y cuáles eran sus necesidades más acuciantes.
En las últimas semanas, ACNUR también ha prestado asistencia a personas venezolanas en los campamentos transitorios que habían regresado de otros países, como Ecuador, Perú, Colombia y otros países de América Latina.
¿Cuál es tu función en la respuesta humanitaria diaria?
La magnitud de esta emergencia exige coordinación, resolución de problemas y una comunicación eficaz. Realizo mi labor de coordinación de equipos en los campamentos, donde me reúno con socios y colegas para analizar cómo responder de la mejor manera a las necesidades y circunstancias cambiantes.
Muchas personas perdieron su documentación tras el terremoto. Con mi trabajo les ayudo a disponer nuevamente de documentos de identidad, que son de vital importancia para acceder al empleo, a la vivienda, a la escuela y a otros servicios. El Gobierno está liderando el proceso para que las personas reciban nuevas cédulas de identificación nacionales, y nosotros apoyamos esta iniciativa a través de nuestros socios.
También comparto con las personas supervivientes, en particular, niñas, niños y mujeres, para identificar otras necesidades, como las de carácter psicosocial, y garantizar que reciban ayuda rápidamente. Desde el primer día, he estado trabajando junto a unos colegas increíbles, la mayoría venezolanos, que trabajan en primera línea a pesar de las dificultades personales que atraviesan.
¿Cuál ha sido el mayor reto en tu trabajo?
La falta de recursos adecuados es uno de nuestros mayores retos. Nuestras necesidades financieras para Venezuela no están suficientemente cubiertas: se necesitan 44,7 millones de dólares, pero solo se ha financiado el 16%. Esa cifra incluye unos 15 millones de dólares destinados a ampliar los servicios de protección, artículos de socorro básicos como linternas solares, bidones, mosquiteras y actividades de protección comunitaria. Es fundamental que utilicemos nuestros limitados recursos de la forma más puntual, eficiente y efectiva para que las personas supervivientes reciban la ayuda humanitaria más urgente.
¿Hay otras organizaciones en el terreno que están ayudando en la respuesta a la situación en Venezuela? ¿Por qué es importante la coordinación en las crisis humanitarias?
Nuestro trabajo no sería posible sin los socios que coordinan la respuesta a las necesidades en materia de alojamiento, agua, saneamiento, higiene, salud y nutrición. Colaboramos estrechamente con numerosas organizaciones, entre ellas, otros organismos de la ONU y ONG internacionales y locales.
Nuestras alianzas locales han sido fundamentales. Su experiencia trabajando con las comunidades y las autoridades locales es esencial, ya que nos ayuda a comunicarnos con las personas afectadas y a generar confianza. Nuestros socios están con nosotros en los campamentos todos los días, centrándose en la protección, la documentación y el apoyo psicosocial, especialmente con adolescentes, niñas y niños nacidos en el extranjero, que son quienes tienen mayores necesidades.
¿Qué te gustaría que quienes están fuera de Venezuela entendieran sobre esta situación?
Casi dos meses después de los terremotos, la respuesta está pasando ahora a la fase de recuperación y a una visión a largo plazo para ayudar a la gente a empezar a pensar en lo que vendrá después. Ya hay signos de recuperación, pero todavía hay muchos retos por delante. En respuesta a estos desafíos, ACNUR está ampliando su enfoque para satisfacer las necesidades actuales, especialmente las de quienes viven fuera de los cuatro campamentos.
Los terremotos en Venezuela han afectado la vida de muchísimas personas. Ayer mismo hablé con un hombre que perdió a sus tres hijos y a su esposa; había acudido a uno de los campamentos en busca de atención médica, pero también pudo recibir apoyo psicosocial inmediato a través de una organización socia de ACNUR.
El impacto de perder a tantos seres queridos de golpe no es algo de lo que uno pueda recuperarse rápidamente. La mayoría de las personas, incluso en medio de la incertidumbre y una pérdidas inimaginables, están llenas de esperanza, fuerza y ganas de seguir adelante. No solo los líderes comunitarios, sino también los supervivientes, que miran al futuro con convicción. Sigue siendo necesario apoyar a los venezolanos, incluidos aquellos que han retornado y se han visto afectados por los terremotos, sobre todo ahora que comienza la recuperación.
¿Cuál es la mejor manera de ayudar?
Si no conoces nuestro trabajo, te animo a seguir las redes sociales de ACNUR Venezuela, compartir esa información con familiares y amigos y, si puedes, hacer una donación. Juntos, podemos ayudar a muchas personas a recuperarse.