ACNUR apoya la reubicación interna de personas venezolanas en Brasil garantizando albergue y asistencia económica en la ciudad de destino

Por medio de la Operación Acogida, más de 8.000 personas venezolanas se reubicaron desde el estado de Roraima, en el norte de Brasil, hacia albergues financiados por el ACNUR y gestionados por organizaciones socias en todo el país.

ACNUR y sus socios de la sociedad civil durante la recepción a personas reubicadas en Curitiba, el 28 de octubre.

ACNUR y sus socios de la sociedad civil durante la recepción a personas reubicadas en Curitiba, el 28 de octubre.  © Angélica Furquim/Cáritas Paraná

BRASILIA, Brasil – Las bajas temperaturas de Curitiba (estado de Paraná) no enfriaron los sueños de las 16 personas venezolanas que llegaron el día 28 de octubre a la capital paranaense procedentes de Boa Vista (Roraima). Para alimentar las esperanzas de un nuevo comienzo y una vida mejor, llega con formar parte de la estrategia de reubicación interna de la Operación Acogida, la respuesta humanitaria del Gobierno Federal al flujo procedente de Venezuela, que cuenta con el apoyo de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

Yecsi Yoheli, de 29 años. esperaba ansiosa el viaje en los albergues Jardim Floresta primero y Rondon 2 después, ambos adscritos a la Operación Acogida y gestionados por el ACNUR en colaboración con organizaciones de la sociedad civil. Tras presentarse candidata a la estrategia de reubicación interna, Yecsi Yoheli y sus cuatro hijos tuvieron la oportunidad de trasladarse a Paraná.

“No conseguía empleo en Boa Vista y no tenía nadie con quien dejar a mis hijos para ir a trabajar. Sabía que, gracias a la reubicación interna, podría buscar oportunidades para mí y para mis hijos en una ciudad más grande”, nos cuenta Yecsi después de llegar a Curitiba.

Solo en octubre unas 230 personas tuvieron la misma oportunidad que Yecsi de formar parte de la estrategia de reubicación interna de la Operación Acogida en su modalidad albergue-albergue, que cuenta con el apoyo fundamental del ACNUR.

Para que este grupo —formado principalmente por familias monoparentales sustentadas por mujeres— consiguiera desembarcar en Curitiba, el ACNUR realizó un intenso trabajo desde la ordenación de fronteras y el registro hasta la acogida de las personas refugiadas y migrantes en albergues en Roraima y en la ciudad de destino.

“Nuestro trabajo apoya el ciclo completo de la reubicación interna en el marco de la Operación Acogida, desde la gestión de perfiles de personas refugiadas y migrantes o la identificación de personas candidatas a la reubicación interna hasta el establecimiento de asociaciones con la sociedad civil, que recibe a las personas venezolanas en albergues apoyados por el ACNUR en las ciudades de destino”, explica José Egas, representante del ACNUR en Brasil.

Yecsi y sus cuatro hijos junto a una funcionaria de ACNUR en Curitiba.

Yecsi y sus cuatro hijos junto a una funcionaria de ACNUR en Curitiba.  © ACNUR/Renato Oliveira

Gracias a las asociaciones entre el ACNUR y organizaciones de la sociedad civil, se crearon y se mantienen más de 700 plazas temporales en albergues en 21 ciudades de acogida del país. Desde que se puso en marcha la estrategia de reubicación interna en 2018 se dio albergue a 8.176 personas migrantes y solicitantes de asilo. En el caso del grupo de Yecsi Yoheli, en Curitiba, las personas reubicadas serán acogidas por el Servicio Pastoral Migrante y por Cáritas Paraná.

Pero los desafíos no acaban con el viaje. Las personas desplazadas a la fuerza a menudo tienen muy poco, incluso nada; y cuando tienen algo, no son capaces de llevar sus pertenencias en el viaje. A esto hay que sumarle que, debido a la pandemia de COVID-19, muchas personas refugiadas y migrantes perdieron su fuente de ingresos o vieron reducidas sus oportunidades de ganar dinero.

Por consiguiente, además de garantizar su albergue antes y después del viaje, el ACNUR ofrece la tarjeta Apoyo ACNUR para personas reubicadas en distintas categorías como una forma de apoyar este nuevo comienzo, garantizando la dignidad y la autonomía de las personas refugiadas y migrantes.

Se trata de transferencias bancarias de uno a tres meses de duración que se ofrecen para apoyar la salida de estas personas de los albergues en la ciudad de destino. Con este dinero las personas beneficiarias pueden comprar de acuerdo con sus preferencias: tienen el control sobre el dinero recibido y pueden priorizar sus necesidades particulares.

La tarjeta Apoyo ACNUR es resultado de donaciones, entre otros de la Unión Europea a través del Dirección General de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO), que hacen posible la continuidad y expansión de la implementación del auxilio financiero de emergencia del ACNUR en el país.

“Sabía que con la modalidad de reubicación interna albergue-albergue podría contar con apoyo en la ciudad de destino para conseguir trabajo y desarrollarme profesionalmente. Ahora quiero que mis hijos se formen, quiero que sean personas de bien, que ayuden al prójimo y que puedan contribuir a este país que los recibió”, concluye Yecsi.

Desde Roraima a Brasil – La estrategia de reubicación interna comenzó en 2018 y es una de las soluciones que el Gobierno de Brasil encontró para trasladar de manera organizada y voluntaria a las personas venezolanas que se encuentran en Boa Vista (estado de Roraima) hacia otras ciudades del país. La estrategia cuenta con el apoyo del ACNUR y otras agencias de las Naciones Unidas, y tiene como objetivo reducir el impacto de este flujo en las comunidades de acogida en Roraima y, al mismo tiempo, proporcionar mejores condiciones de integración para las personas venezolanas que quieren quedarse en Brasil.

Según el Ministerio de Ciudadanía, desde abril de 2018 se reubicaron ya en total más de 42.000 personas procedentes de Venezuela con destino a más de 600 municipios brasileños. Manaos es la ciudad que más personas recibió (4.800), seguida de São Paulo (2.700) y Curitiba (2.600).

La mayor parte de los hombres (20%) y mujeres (17%) reubicados internamente lo hacen en la modalidad albergue-albergue, como es el caso de este grupo que desembarcó en Curitiba.

“El ACNUR consigue garantizar la protección de esta población, que sale de un albergue gestionado por nosotros en Roraima y llega en su ciudad de destino a otro albergue que cuenta con nuestro apoyo. De este modo, con la ayuda de nuestros asociados podemos monitorear a estas personas y proporcionar ayuda económica para la integración local, de modo que abandonen los albergues de manera natural para ir a vivir a casas de alquiler”, concluye José Egas.

En noviembre tendrán lugar nuevas rondas de reubicación interna en modalidad albergue-albergue, en esta ocasión con destino a Cuiabá y nuevamente con el apoyo del Centro Pastoral Migrante. Veinte familias llegarán a la capital de Mato Grosso del Sur con albergue y ayuda económica garantizadas, y con una oportunidad para volver a empezar sus vidas.

  • Acceda aquí al Boletín sobre Reubicación Interna del ACNUR de agosto y septiembre (disponible en portugués).