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Brasil recibe 75.600 solicitudes de asilo en 2025 y supera los 165.000 refugiados reconocidos

Avisos

Brasil recibe 75.600 solicitudes de asilo en 2025 y supera los 165.000 refugiados reconocidos

Los datos de los informes “Refugio en cifras” y “Tendencias globales” se presentan en un acto celebrado en Brasilia con motivo de la conmemoración del Día Mundial del Refugiado.
23 Junio 2026
Mah Mooni responde a las preguntas de los periodistas durante el evento.

La cantante iraní Mah Mooni actuó en el evento y compartió su experiencia como refugiada en Brasil.

BRASILIA – Brasil recibió 75.600 nuevas solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado en 2025, lo que eleva a 165.774 el número de personas reconocidas como refugiadas por el Estado brasileño. Los datos se dieron a conocer este lunes (22) en la publicación “Refugio en Cifras 2026”, presentada por el Observatorio de Migraciones Internacionales (OBMigra), un informe elaborado en colaboración con el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública (MJSP), durante un acto de conmemoración del Día Mundial del Refugiado y del 75 aniversario de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, organizado en colaboración con ACNUR, Agencia de la ONU para los Refugiados.

Celebrado en el Palacio de Justicia, en Brasilia (DF), el acto reunió a representantes del Gobierno Federal, organismos internacionales, el mundo académico, la sociedad civil y comunidades de refugiados para debatir los retos de la protección internacional y los avances de Brasil en la acogida e integración de las personas refugiadas.

Durante la inauguración del acto, el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Wellington César Lima e Silva, destacó la importancia histórica de la Convención de 1951 y el compromiso de Brasil con la protección internacional.

“Esta fecha no solo marca la firma de un tratado, sino que reafirma la propia dignidad de la persona humana ante el desafío del desplazamiento forzado. Al reconocer a la persona refugiada como sujeto de derechos, el Estado cumple una de sus funciones más elevadas: servir a la ley, a la justicia y a la dignidad humana”, afirmó.

Además, el ministro destacó que Brasil ha consolidado políticas orientadas a la protección e integración de las personas refugiadas, citando instrumentos como el reconocimiento de la condición de refugiado, las visas humanitarias y el Programa Nacional de Acogida Humanitaria mediante Patrocinio Comunitario.

Un hombre sentado en un escenario hablando con un micrófono al lado de una mujer que escucha atentamente.

El representante de ACNUR en Brasil, Davide Torzilli, habla sobre la importancia de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 en el contexto global actual.

“Los informes presentados hoy refuerzan la importancia de las políticas públicas basadas en datos y evidencia para mejorar la actuación del Estado. Brasil sigue siendo reconocido internacionalmente como un país capaz de proteger, acoger y reconocer en cada persona refugiada una vida con derechos, capacidades y futuro”, declaró.

El estudio muestra que el número de personas reconocidas como refugiadas creció un 5,9 % entre 2024 y 2025. Desde 2010, en el país se han presentado 551.072 solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado. El informe también registra un cambio en el perfil de los solicitantes de asilo. Por primera vez, Cuba superó a Venezuela en el número de nuevas solicitudes, con el 55,4 % de las solicitudes registradas en 2025. Las solicitudes de personas venezolanas representaron el 28,1 % del total. El estudio indicó además que las personas solicitantes procedían de 177 países.

Retos globales

El representante de ACNUR en Brasil, Davide Torzilli, destacó que el contexto actual refuerza la relevancia de la Convención de 1951 y de la cooperación internacional para garantizar la protección de las personas desplazadas por la fuerza.

Según declaró, las cifras globales ponen de manifiesto la necesidad de reforzar los sistemas de protección. “Más de 117 millones de personas se encuentran desplazadas por la fuerza en todo el mundo. Estos datos nos recuerdan que la necesidad de protección internacional no ha disminuido; se ha vuelto aún más urgente”, señaló.

Torzilli también reconoció el papel desempeñado por Brasil en el fortalecimiento de las políticas de acogida e integración. “ACNUR agradece a Brasil que siga promoviendo espacios de diálogo, fortaleciendo su sistema de protección internacional y buscando soluciones que permitan no solo proteger, sino también integrar a las personas refugiadas, desplazadas y apátridas”, afirmó.

El informe “Tendencias Globales”, que incluye datos sobre el desplazamiento forzado en el mundo y en las Américas, también se presentó en la primera mesa redonda del evento.

Acogida e integración

La secretaria nacional de Justicia y presidenta del Comité Nacional para los Refugiados (CONARE), Maria Rosa Loula, destacó que la política en materia de refugiados desempeña un papel estratégico para el desarrollo social y la promoción de los derechos humanos.

“El asilo es un instrumento de transformación de la sociedad brasileña y del mundo. Brasil logra encarnar un paradigma que aúna seguridad, derechos humanos, acogida y desarrollo social”, subrayó.

Según la secretaria, la labor desarrollada por el Estado brasileño es el resultado de la acción coordinada entre el Gobierno Federal, los organismos internacionales, el mundo académico y la sociedad civil. “Se trata de una política pública fundamental, construida colectivamente y comprometida con la protección de la dignidad humana”, añadió.

Institucionalización del programa

Durante el acto, el ministro Wellington Lima firmó el decreto por el que se institucionaliza el Programa Nacional de Acogida Humanitaria mediante Patrocinio Comunitario. Coordinado por el Ministerio de Justicia y Seguridad Pública (MJSP), en colaboración con el Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE) y otros organismos del Gobierno federal, y puesto en marcha en colaboración con la sociedad civil, ACNUR y OIM, el programa constituye una iniciativa innovadora de la política brasileña de acogida humanitaria.

Una mujer y dos hombres muestran un documento en una carpeta. Detrás de ellos la bandera de Brasil.

El documento que institucionaliza el Programa Nacional de Acogida Humanitaria mediante Patrocinio Comunitario reafirma el compromiso histórico de Brasil con los principios de solidaridad, derechos humanos y protección.

Puesto en marcha inicialmente como proyecto piloto dirigido a la población afgana, el programa ha promovido la acogida, la protección y la integración de personas en situación de vulnerabilidad mediante la participación directa de organizaciones de la sociedad civil y comunidades locales. Su institucionalización representa un paso importante para consolidar la experiencia y permitir su expansión gradual a otros grupos que necesitan protección y acogida humanitaria.

Programación

Además de la presentación del informe “Refugio en Cifras 2026”, el encuentro contó con una charla con la cantante y refugiada iraní Mah Mooni, quien compartió su trayectoria de desplazamiento, acogida y reconstrucción de su vida en Brasil.

Una mujer de pie posa para la cámara. Se nota que tiene una protésis en su pierna derecha.

Mah Mooni ha hablado sobre el cambio que supuso en su vida convertirse en refugiada en Brasil y tener la libertad de dedicarse a su arte como cantante y música.

El programa también incluyó una mesa redonda dedicada a los 75 años de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951, en la que se reunieron expertos, representantes del Gobierno, del mundo académico, de la sociedad civil y de organismos internacionales para debatir los retos actuales de la protección internacional y las perspectivas para el fortalecimiento de las políticas de asilo en Brasil.

También formaron parte de la mesa de apertura el director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues; la secretaria ejecutiva adjunta del Ministerio de Derechos Humanos y Ciudadanía, Isadora Lacava; la secretaria de Comunidades Brasileñas en el Extranjero y Asuntos Consulares del Ministerio de Relaciones Exteriores, la embajadora Márcia Loureiro; el subfiscal general de la República, André de Carvalho Ramos; y el representante de ACNUR en Brasil, Davide Torzilli.