De la incertidumbre a la oportunidad: el poder del acompañamiento legal
De la incertidumbre a la oportunidad: el poder del acompañamiento legal
La asistencia legal brindada en la clínica jurídica le ha permitido a Camila avanzar con mayor claridad y confianza en procesos clave para su integración en México.
Cuando Camila llegó al sur de México, no solo buscaba seguridad. Buscaba una oportunidad para empezar de nuevo.
Como muchas personas forzadas a huir, pronto descubrió que reconstruir su vida implicaba mucho más que encontrar un lugar donde quedarse. Sin documentos, poder ir al médico, conseguir empleo o continuar sus estudios parecían fuera de alcance.
Camila no sabía por dónde empezar. Fue entonces cuando conoció una clínica jurídica apoyada por ACNUR. Acompañada desde el primer momento, encontró algo que no había tenido desde su llegada: orientación clara y apoyo para avanzar.
“Me recibieron unos abogados en la clínica, me explicaron cómo sería el proceso y me pidieron mis datos", explica Camila.
Con el financiamiento de la Unión Europea, a través de una alianza entre ACNUR, y la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH), Camila pudo acceder a asesoría legal gratuita. Ahí, estudiantes de derecho, guiados por sus docentes, brindan acompañamiento a personas refugiadas y solicitantes de asilo, ayudándoles a navegar procesos legales que, de otra forma, pueden ser abrumadores.
Gracias a este apoyo, Camila obtuvo un documento clave para el acceso a servicios esenciales. Más que un trámite, fue una puerta abierta a nuevas oportunidades.
“Ahora puedo acceder al seguro social, puedo acceder a los médicos, a las clínicas. También puedo obtener una mejor oferta de empleo”, señala.
Hoy, lo que antes parecía imposible se ha transformado en un camino más claro hacia su independencia.
“Tener el apoyo gratuito de la clínica para mí ha sido muy importante, la verdad, porque sin la clínica y sin la ACNUR no hubiera podido obtener documentación”, expresa Camila.
Historias como la de Camila reflejan el impacto de acercar la asesoría legal a quienes más la necesitan. En lugares como Tapachula, donde miles de personas llegan buscando protección, estas iniciativas permiten que quienes han tenido que huir no solo estén a salvo, sino que también puedan reconstruir sus vidas con dignidad.
Al mismo tiempo, los estudiantes que participan en estas clínicas adquieren experiencia práctica mientras contribuyen directamente a la protección de personas refugiadas.
Porque para quienes han tenido que dejarlo todo atrás, el acceso a derechos no es solo un trámite: es el primer paso para volver a empezar.
La asistencia legal brindada en la clínica jurídica le ha permitido a Camila avanzar con mayor claridad y confianza en procesos clave para su integración en México.
Jóvenes estudiantes durante sesiones de capacitación sobre atención a personas desplazadas. “Hemos realizado asesorías legales en albergues y espacios públicos como el parque municipal donde las personas pueden acercarse a despejar dudas.” Larissa Marroquín, docente de la Escuela de Ciencias Jurídicas y encargada de la clínica.
Ariel fue uno de los estudiantes de derecho que asistieron a Camila. “Me ha cambiado la manera de ver a las personas en movilidad. No es lo mismo conocer el tema teóricamente a tener a la persona y que te cuente su experiencia, y en la parte académica, desarrollamos otras habilidades que no se aprenden en el aula”.