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Miles de personas huyen del norte de Myanmar por la intensificación de los combates

Historias

Miles de personas huyen del norte de Myanmar por la intensificación de los combates

Los combates en el norte de Myanmar han obligado a unas 10.000 personas a huir de sus hogares en el último mes. Muchas familias pueden quedarse atrapadas en zonas de conflicto.
28 September 2012
Un campo para desplazados internos apoyado por ACNUR cerca de Myitkyina, la capital del estado kachin del norte de Myanmar.

MYITKYINA, Myanmar, 28 de septiembre (ACNUR) – Los combates en el norte de Myanmar han obligado a unas 10.000 personas a huir de sus hogares en el último mes. ACNUR está preocupado porque cada vez más familias pueden quedarse atrapadas en zonas de conflicto plagadas de minas antipersona y donde escasean los alimentos.

En las últimas semanas los combates en el estado de Kachin entre el ejército de Myanmar y la facción armada de la Organización para la Independencia de Kachin (KIO por sus siglas en inglés) han desplazado a más de 8.000 personas en la zona de Hpakant y a más de 1.000 en Chipwe. El conflicto, que estalló en junio de 2011 cuando se rompió una tregua que duró 17 años, continua a día de hoy a pesar de los encuentros que mantienen a menudo las partes enfrentadas para negociar una solución pacífica en el estado de Kachin.

"Tuvimos que huir porque había combates cerca de nuestra aldea" dijo un recién llegado al personal de ACNUR. "No podíamos utilizar los caminos porque estaban completamente minados, así que tuvimos que atravesar las montañas y escalar rocas. No pudimos llevarnos nada con nosotros".

Muchos de los nuevos desplazados están siendo asistidos por ACNUR en campos para desplazados internos (IDP por sus siglas en inglés) que están situados principalmente en zonas propiedad de la Iglesia o cerca de monasterios budistas. Se cree que otros desplazados pueden estar viviendo con familias de acogida.

La Agencia de la ONU para los Refugiados está preocupada por los informes que indican que las familias están atrapadas en zonas de combate. Se cree que muchos civiles se están quedando sin suministros porque han matado sus cabezas de ganado y no tienen acceso a sus tierras.

"Algunas familias de nuestra aldea se han quedado allí. Están en una situación muy complicada" dijo uno de los desplazados recién llegados.

"Les queda poca comida pero ya no pueden volver a sus tierras por las minas. Todavía hay combates en la zona" explicó otro hombre desplazado.

Debido al amplio uso de minas antipersona, los desplazados internos dicen que tienen pocas esperanzas de regresar a sus casas en un futuro próximo. Esto les ocurre también a los que huyeron a mediados de 2011 y a aquellos cuyas aldeas ya no están afectadas por los combates.

El reciente retorno de ciudadanos de Myanmar desde China puede añadir un problema más a esta situación de desplazamiento. Entre mediados de agosto y principios de septiembre unas 5.000 personas de etnia kachin que habían huido a China los meses anteriores fueron devueltas al estado de Kachin. Además, muchos otros podrían estar regresando por su cuenta.

"Podría haber unas 200 familias en la región donde estábamos" explica un hombre que volvió de China recientemente. "La vida es muy difícil para ellos: están escondidos, no tienen documentos y son tratados como inmigrantes ilegales. Volverían a Kachin pero no tienen dinero".

La Agencia de la ONU para los Refugiados no ha podido tener acceso a estos grupos de personas en el lado chino de la frontera. En el lado de Myanmar ACNUR ha distribuido materiales de ayuda a 1.200 retornados recién llegados en cuatro campos en Lwe Je, cerca de la frontera. Se estima que unos 1.000 retornados han tratado de regresar a sus aldeas en los estados de Kachin y de Shan, en el norte. El resto siguen desplazados dentro de Kachin y no pueden regresar a sus hogares.

ACNUR lidera los esfuerzos de una respuesta interagencial en el estado de Kachin para atender a los desplazados internos. La Agencia de la ONU para los Refugiados también trabaja con organizaciones locales para ofrecer cobijo, apoyo en la gestión de los campos y distribuir materiales esenciales como utensilios de cocina, lonas de plástico y mantas. La Agencia también está llegando a territorios de desplazados controlados por KIO pero el acceso hasta ahora está limitado. En las zonas controladas por el gobierno los desplazados están recibiendo asistencia humanitaria básica de ACNUR y otras organizaciones, así como atención sanitaria gratuita y escolarización bajo la política del gobierno.

"Estamos preocupados porque la situación humanitaria puede deteriorarse a medida que se trasladen más personas a los campos cuando se acerque el invierno, que puede ser especialmente duro en algunas zonas montañosas de Kachin" dice Hans ten Feld, Representante de ACNUR en Myanmar.

"Junto con nuestros socios pedimos a las partes en conflicto que garanticen el acceso sin restricciones de los actores humanitarios a las poblaciones de desplazados en el estado de Kachin".

En total se calcula que más de 88.000 civiles han huido de sus hogares desde junio de 2011.

La respuesta de emergencia de ACNUR en el estado de Kachin tendrá que hacer frente a estas crecientes necesidades y requerirá más apoyo de los donantes para hacerlo. En 2012 la operación recibió el apoyo del departamento de Ayuda Humanitaria de la Unión Europea (ECHO), los Estados Unidos y el Fondo de Reserva de Emergencia de Naciones Unidas.

Por Andreas Kirchhof en Myitkyina, Myanmar