República del Congo: más civiles de la RDC huyen de la provincial de Equateur

El siguiente contenido corresponde a las declaraciones formuladas hoy por un portavoz de ACNUR en una rueda de prensa en el Palacio de las Naciones, en Ginebra.

Cada vez más civiles congoleños huyen de la conflictiva provincia de Equateur, en el noroeste de la República Democrática del Congo (RDC). Por miedo a que pueda extenderse la violencia, los civiles siguen cruzando a la vecina República de Congo. Según los cálculos del gobierno, unos 84.000 refugiados de la RDC han llegado desde principios de noviembre debido a la violencia interétnica que estalló entre las tribus Enyele y Munzaya por disputas por derechos agrícolas y de pesca.

Algunos de los refugiados recién llegados contaron al personal de ACNUR que habían huido al recibir noticias de que los milicianos Enyele – que a finales del mes de octubre lanzaron un ataque en el que asesinaron e hirieron a personas en la zona de Dongo – avanzaban ahora hacia la ciudad de Gemena, situada a unos 200 kilómetros al norte de Dongo. Otras personas procedían de las zonas en las que actualmente tienen lugar los enfrentamientos o aseguraron temer una contraofensiva por parte del gobierno. Durante la última oleada de llegadas, el personal de ACNUR atendió a personas con heridas de bala recientes, así como nueve casos de violaciones, tres de los cuales contra niñas menores de 18 años.

En colaboración con nuestros socios estamos tratando de hacer frente a la afluencia de personas, pero a medida que el número de refugiados crece vertiginosamente, nuestras reservas de ayuda humanitaria se están agotando. Además, las agencias humanitarias tienen que hacer frente a considerables obstáculos logísticos debido a que el conjunto de población refugiada se encuentra dispersa en una franja de 500 km que se extienden a lo largo de la ribera del río Oubangui.

Estas personas viven en condiciones de hacinamiento y corren un alto riesgo de contraer enfermedades respiratorias, diarrea y malaria. En colaboración con sus socios, ACNUR ha ayudado a la creación de nueve centros de salud cerca de las zonas en la que se concentran principalmente los refugiados. Estos centros de salud requieren más medicinas y personal sanitario. Asimismo, estamos gestionando varias clínicas móviles para las zonas más remotas.

Debido a la falta de agua limpia, los refugiados utilizan el río para hacer sus necesidades, lo que genera otro importante riesgo para la salud. Estamos distribuyendo pastillas purificadoras de agua para hacer más seguro su consumo. Las agencias de ayuda humanitaria han instalado seis grandes depósitos de agua, con una capacidad conjunta de 60.000 litros, en las proximidades de Betou, en el norte de la República de Congo, donde han encontrado alojamiento cerca de 55.000 personas recién llegadas.

La presencia masiva de refugiados de la RDC también está añadiendo presión sobre las comunidades locales, algunas de las cuales les están ofreciendo alojamiento en sus propios hogares, compartiendo con ellos sus escasos recursos. Otros refugiados han encontrado cobijo en edificios públicos, como en el caso de la localidad de Monzombo en la zona de Betou, donde ocho clases de una escuela local están sirviendo de alojamiento, impidiendo a los niños el poder asistir a clase.

Tras la asignación de terreno por parte de las autoridades locales, hemos comenzado los trabajos de infraestructuras para el nuevo emplazamiento del campo en la zona de Betou, a donde tenemos previsto trasladar a algunos refugiados.

En la provincial de Equateur, la situación sigue siendo tensa. Hasta el momento se calcula que unas 100.000 personas podrían haber sido desplazadas forzosamente dentro del país desde principios de noviembre. Las tropas del gobierno aseguran haber recuperado el control de varias zonas, incluida la localidad de Dongo. ACNUR tiene previsto llevar a cabo una misión de evaluación a esta zona tan pronto como lo permitan las condiciones de seguridad.