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Jóvenes bailan por la inclusión en Panamá

Historias

Jóvenes bailan por la inclusión en Panamá

Con el uso del espacio y nada más que sus cuerpos en movimiento, envían mensajes de tolerancia, protección e igualdad.
16 November 2018
Equilibrio, disciplina, inclusión. "Enlaces" ayuda a crear comunidades más fuertes, donde el baile desdibuja las líneas de la exclusión. Jóvenes locales y refugiados en Panamá dan ejemplo sobre cómo crear un mundo más abierto.

El proyecto de danza liderado por la comunidad y apoyado por el Fondo de Iniciativas Juveniles del ACNUR promueve la integración local en Panamá, mientras que los jóvenes refugiados y locales bailan para desdibujar las líneas de exclusión.


El equilibrio y la disciplina se difunden en el estudio de baile de Enlaces en el centro de Panamá; un lugar donde jóvenes refugiados y panameños de toda la ciudad se reúnen para bailar. Aquí, aprenden danza contemporánea y sostienen discusiones regulares sobre temas clave como la violencia sexual y de género, la xenofobia y la inclusión.

Fundada por dos jóvenes panameños, Enlaces es también un espacio de expresión, donde se crean líderes y nace la amistad. Para algunos, estas son las primeras amistades reales en su vida. Para Laura Mancini, de 15 años, una joven venezolana que buscó asilo en Panamá, ser parte de este programa significó que no solo encontró nuevos amigos, sino que también ganó una familia.

"Aquí tengo muchos amigos, personas a las que quiero, que son como mis hermanas y mis hermanos"

“Aquí tengo muchos amigos, personas a las que quiero, que son como mis hermanas y mis hermanos”, dijo Laura. Ella y su familia huyeron de la inseguridad y la falta de bienes esenciales en su país de origen hace dos años. Se encuentran entre los más de 10,600 refugiados y solicitantes de asilo en Panamá que esperan reconstruir sus vidas con seguridad. Aquí, Laura volvió a encontrar su amor por las artes, perdido durante mucho tiempo en el intento de reconstruir su vida en un mundo completamente nuevo. “Solía ​​tomar clases de ballet y gimnasia. Mis padres siempre me animaron a explorar las artes”, agregó.

Aunque nunca antes habían intentado la danza contemporánea, Laura y otras 24 mujeres y hombres jóvenes se han unido por una sola causa: plantar semillas de cambio dentro de la sociedad.

En un contexto de creciente xenofobia, este grupo de jóvenes sienta el ejemplo de dar la bienvenida a los refugiados y trabajar juntos para desarrollar sus propios programas de sensibilización. “Estos jóvenes usan la danza contemporánea como una herramienta de cambio social. Juntos, proponen medios alternativos para abordar los riesgos de protección, promover la integración local y fortalecer la coexistencia pacífica”, dijo Renee Cuijpers, Representante Regional de ACNUR A.I. en Panamá.

Como uno de los países miembros del MIRPS, Panamá está poniendo en marcha iniciativas que promueven la inclusión a través de proyectos liderados por las mismas comunidades. Trabajando por medio del arte y la cultura con las generaciones más jóvenes constituye un motor estratégico para soluciones duraderas, mientras que permite que las comunidades prosperen unidas.

"Queremos llegar al público expresando nuestros mensajes a través de los movimientos"

“Todos somos iguales, somos amigos. Tenemos diferentes personalidades, pero debemos aceptar a todos como son, y así es como aprendemos. Aprendemos de ellos y ellos aprenden de nosotros”, dijo Gima Edwards, de 15 años, una joven panameña y una de las fundadoras del programa. “Juntos hablamos en silencio. Queremos llegar al público expresando nuestros mensajes a través de los movimientos”, agregó.

Para jóvenes como Laura, esta es una oportunidad para recuperar la normalidad en su vida. Una oportunidad para dejar ir el pasado y comenzar a crear un futuro donde prevalece la paz y donde ya no existen las diferencias. Solo un grupo de jóvenes, parados frente al mundo, mostrando cómo construir comunidades más abiertas a los refugiados.

“Hay un dicho que dice que no se puede detener la lluvia, pero se puede evitar mojarse. Para mí significa todo, porque significa que puedes evitar hacer bullying, puedes evitar discriminar. Queremos que la gente cambie su perspectiva. Si cambiamos, aunque sea un poquito, podemos lograr mucho”, dijo Laura.