Emergencia en Nigeria

La insurgencia de Boko Haram ha desplazado a más de 2,4 millones de personas en la cuenca del lago Chad.

Aunque los militares nigerianos han recuperado el control en partes del noreste del país, los civiles en Nigeria, Camerún, Chad y Níger siguen siendo afectados por graves violaciones de los derechos humanos, violencia sexual y de género generalizada, reclutamiento forzado y atentados suicidas.

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244.000

Refugiados nigerianos 


Más de 2 millones

de desplazados internos en Nigeria


Más de 513.000

desplazados internos en Camerún, Chad and Níger


Más estadísticas (en inglés)

Actualizado al 30 de septiembre de 2019

"Todos los días oramos por la protección y la paz".

Bussam Abdulahi, refugiado nigeriano

En 2019, la crisis en Nigeria entró en su sexto año. Desde que los ataques violentos del grupo islamista Boko Haram comenzaron a extenderse sobre la frontera noreste de Nigeria en 2014, Camerún, Chad y Níger se han convertido en lo que se ha convertido en un conflicto regional devastador.

A la fecha, la región de la cuenca del lago Chad se ve afectada por una emergencia humanitaria compleja. Más de 3,3 millones de personas han sido desplazadas, incluyendo a 2,5 millones de desplazados internos (IDP) en el noreste de Nigeria, más de 513.000 personas desplazadas internas en Camerún, Chad y Níger, y más de 244.000 personas refugiadas en los cuatro países.

La crisis ha sido exacerbada por el hambre y la desnutrición causadas por los conflictos, que han alcanzado niveles críticos en los cuatro países de la región. A pesar de los esfuerzos de los Gobiernos y de la ayuda humanitaria en 2019, alrededor de 3,5 millones de personas sufren inseguridad alimentaria en la región del lago Chad y dependerán de la asistencia.

Los desafíos de protección para los desplazados se ven agravados por la inseguridad y la inestabilidad socioeconómica, con comunidades en la región del Sahel que enfrentan pobreza crónica, condiciones climáticas severas, epidemias recurrentes, infraestructura deficiente y acceso limitado a los servicios básicos.

Los militares nigerianos, junto con la Fuerza Multinacional Conjunta, han expulsado a extremistas de muchas de las áreas que una vez controlaban, pero estos avances han sido opacadas por el aumento de los ataques de Boko Haram en los países vecinos. A pesar del retorno de los desplazados internos nigerianos y de las personas refugiadas en las zonas accesibles, la crisis continúa siendo grave.

¿Qué está haciendo ACNUR para ayudar?

ACNUR ha ampliado su respuesta y está trabajando con las autoridades del noreste de Nigeria, así como con socios de las Naciones Unidas, ONG nacionales e internacionales, y con la población desplazada por la fuerza. Estos esfuerzos conjuntos están orientados a ayudar a que las personas desplazadas, así como las personas refugiadas que retornan, recuperen los derechos básicos y un sentido de vida normal. ACNUR está brindando protección en el terreno a través del monitoreo de protección estratégico, la detección de vulnerabilidades, la provisión de asistencia material e identificación de los casos individuales que deben ser referidos.

El trabajo de ACNUR también incluye esfuerzos para garantizar que se respeten los derechos de las personas de interés. Este trabajo, entre otras cosas, está orientado a prevenir y responder a la violencia sexual y de género brindando apoyo legal y psicosocial a los sobrevivientes de violencia sexual y de género. Dichos esfuerzos también abarcan garantizar vivienda y artículos básicos para el hogar, así como la salvaguarda de los derechos legales al proporcionar documentación y asistencia legal.

La agencia también aboga por un mayor acceso a los servicios sociales y básicos para las personas desplazadas, el respeto por el carácter civil y humanitario de los campamentos de desplazados internos y un mejor entorno de protección en general.

Apoyar los esfuerzos del Gobierno hacia el restablecimiento de la paz y la seguridad para permitir soluciones duraderas también forma parte del compromiso de ACNUR en la operación del noreste de Nigeria. Esto incluye el desarrollo de capacidades y la capacitación de autoridades, militares, socios y personas de interés en los marcos legales internacionales y nacionales para la protección de los desplazados internos y otras personas de interés. Las iniciativas de creación de capacidad también cubren el derecho internacional humanitario y otros marcos relevantes de derechos humanos. Esto se lleva a cabo tanto a nivel estatal como nacional.

Trabajando conjuntamente con otras agencias, ACNUR también facilita sesiones sobre protección contra la explotación sexual y el abuso para agentes de seguridad y trabajadores humanitarios en las capitales estatales, así como a nivel local.

En los países vecinos, estamos trabajando con las autoridades para garantizar que las personas refugiadas no sean obligadas a regresar a Nigeria en contra de su voluntad y coordinar la asistencia humanitaria proporcionada por 47 agencias de las Naciones Unidas y ONG socias a través del Plan Regional de Respuesta para los Refugiados de 2019.